En lo personal, nunca me he sentido cómodo con la correa disciplinaria de la filosofía. Cada vez que hay que llenar un cuadrito, de esos que tenemos que llenar todos los días para registrar algo de nuestra vida académica, nunca encuentro el que describa con exactitud el ámbito de mis intereses.
Estoy escribiendo sobre el libro electrónico, con la idea de ofrecer respuesta a algunas de las preguntas básicas que cualquiera pudiera estar haciéndose sobre éste. Tanto a Isabel Galina, junto con la quien estoy escribiendo sobre esto, como a mi, nos pareció que el mundo editorial, pero particularmente la academia hispanoparlante, está comenzando a pensar en el libro electrónico como el futuro del libro, sin tener muy claro que es y cuales son las cuestiones asociadas con la llegada de ese tipo de publicación digital y, por lo tanto, cuáles podrían ser las estrategias más convenientes para ser utilizado en beneficio de la comunicación académica.
Discutiendo sobre la lectura, alguien me hizo la observación el otro día de cuánto tiempo había pasado desde que Michel Foucault había impartido la conferencia Qué es un autor, en donde propone tomar el texto como fuente única de sentido y no como un testimonio del pensamiento de un autor. Han pasado exactamente 43 años, la conferencia es de 1969, y lo significativo no es la distancia en años, sino el hecho de que en esos años, la lectura ha comenzado a cambiar por completo.
Anima ed iPad de Maruizio Ferraris no es nuevo (2011) pero apenas cayó en mis manos. Se trata, si hay que describirlo en una sola frase, de una reflexión sobre el alma que emerge con la aparición de un dispositivo tecnológico como el iPad.
Estamos ya próximos al inicio del nuevo semestre en la UNAM. Este año impartiré solo dos materias: Problemas de historia de la filosofía e Historia de la filosofía IV. No tendré curso de posgrado, porque he decidido ocupar ese tiempo en organizar un seminario sobre humanidades digitales, en principio informal, pero que tiene la intención…
Quisiera decir que era un hombre santo. La palabra pesa, lo sé, pero la uso con mucho cuidado. Pier Cesare Bori era un hombre de una espiritualidad extraordinaria, sin ser ni dogmática no religiosa. Lo caraterizaba una bondad profunda, que se manifestaba en el interés por los otros, no sólo en lo personal, sino también en…
Marcar texto es una nueva técnica de lectura en las humanidades. En esta presentación argumento por qué lo es, y en particular por qué lo es con un instrumento como TEI.
Leo: La ninfa es la imagen de la imagen, la cifra de las Pathosformeln que los hombres se transmiten de generación en generación y a la que vinculan su posibilidad de encontrarse o de perderse a si mismos, de pensar y de no pensar. Las imágenes son, por tanto, un elemento resueltamente histórico: pero, de…
Los filósofos han hecho su historia de una forma que hay que observar con incredulidad y suspicacia. En principio han fijado su atención de manera predominante en la adscripción de los pensamientos (ese complejo amasijo de ideas, conceptos, reflexiones, que se asumen vertidos en textos), a sus autores. De ahí, han pasado a generar identidades –la filosofía platónica, el epicureísmo, el neoplatonismo, la filosofía kantiana, etcétera- que funcionan como acontecimientos históricos únicamente porque son dados en función de la vida de un autor y no en su formación como identidades, pues estas parecen habitar una suerte de presente continuo, en el cual se mantienen aparentemente sin cambios a lo largo de los siglos y permiten el imaginario de “un diálogo siempre vivo” con los autores y sus ideas.
En la prepa siempre me enorgullecí de que leía libros gordos. Grandísimos volúmenes de más de 500 páginas, que se veían gruesos y pesados bajo el brazo, útiles para subrayar que yo sí era un intelectual. En la librería, en cambio, esos libros eran otra cosa. Uno siempre se lo pensaba dos veces antes de…