Category Archives: Textos

Afecto y emoción por Gómez Dávila           

A menudo me dejo guiar sobre todo por el afecto. Temas y asuntos que pueden serme distantes e incluso ajenos, despiertan mi curiosidad por la intermediación del afecto a ciertas cosas o a ciertas personas. Leí Facetas del pensamiento de Nicolás Gómez Dávila, publicado por la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia y que se puede bajar aquí, porque le tengo mucho aprecio al que fue el editor académico del volumen, Juan Fernando Mejia Mosquera.

En numerosas conversaciones e intercambios, Juan me ha hecho saber de la existencia de Nicolás Gómez Dávila, una figura muy interesante de la cultura y la filosofía colombiana del siglo XX, y de su enorme interés profesional y personal por este personaje a la vez lúcido y enigmático.

A pesar de que no ha logrado contagiarme del entusiasmo por Gómez Dávila, me concedí la libertad de leer el libro para saber más y entender mejor la pasión de Juan por él, y quizás aprender algo más de Gómez Dávila, y del pensamiento y la cultura colombiana y latinoamericana del siglo XX.

Lo que encontré en el libro fue algo muy interesante que hace y no honor al título. Me explico: no soy quien para juzgar si son o no afortunadas las distintas excursiones que los autores de los capítulos del libro hacen al pensamiento de Gómez Dávila. Pero creo poder ser un observador de los métodos de aproximación seguidos por los autores. En otras palabras, terminé leyendo el libro con la mirada puesta en las facetas de aproximación, más que en las facetas del pensamiento del filósofo colombiano.

Cabe aclarar, antes de seguir, que la obra de Gómez Dávila ofrece un enorme desafío a sus intérpretes. Escrita en su mayoría en forma aforística, sin grandes ensayos, salvo un par de textos, no declara expresamente a partir de qué texto o textos elabora sus reflexiones. En su conjunto presenta a quien la estudia diversos problemas que lo mismo se refieren al estilo, cuestiones de establecimiento del texto, identificación de sus fuentes, a su inserción dentro del pensamiento colombiano de la época, además de cuestiones de autoría, semántica y, claro, temas propiamente filosóficos.

El libro responde a este desafío desde múltiples frentes. Por un lado, los primeros capítulos están dedicados a abordar el problema que es la obra de Gómez Dávila, tanto desde el punto de vista de cultural como una obra aislada y a la vez inmersa en una dinámica cultural, como desde el punto de vista filológico-literario. Me interesó particularmente el capítulo escrito por Francia Elena Goenaga Olivares que aborda el problema del lector-autor, en una obra como la de Gómez Dávila que se presenta a sí misma como producto y comentario de otra no declarada. En su conjunto, los cinco primeros capítulos y la introducción escrita por Juan Fernando Mejia Mosquera ayudan a comprender la excepcionalidad del objeto que estudian y la dificultad de establecerlo por completo. Cabe decir que no es frecuente una aproximación como ésta a pensadores contemporáneos cuya obra se toma como dada inmediatamente y fuera de discursión.

Los siguientes capítulos, con nombres elocuentes como 2Contra el mundo: bolero desesperado…”, “Fantasía y represión en ‘De Iure’”, “Vida y obra como partes de un mismo experimento”, “El valor de lo inútil”, enfrentan a Gómez Dávila con otras herramientas de análisis tomadas de la lingüística y la filosofía. En ellas, la obra del filósofo colombiano sirve en realidad como motivo para el desarrollo de reflexiones desde la perspectiva y la problemática en las que está interesado el autor del capítulo. Curiosamente, más que ofrecernos una perspectiva de Gómez Dávila, este grupo de capítulos ofrece una aproximación a los temas y autores que inquietan en ese momento a pensadores colombianos, y que los reflejan en su acercamiento.

Los últimos capítulos hacen un estudio más tradicional al filósofo bogotano. Y por esto quiero decir que intentan hacer una hermenéutica de su obra desde los confines del texto. Se trata sobre todo de intentos de reconstrucción del pensamiento jurídico, estético y antropológico de Gómez Dávila, en un afán por comprender, más allá de los límites impuestos por el estilo, una reflexión amplia sobre estos tres asuntos.

La riqueza de Facetas del pensamiento de Nicolás Gómez Dávila no se reduce, pues, solo a lo que se dice de él, sino a la multiplicidad de herramientas y formas de aproximación contemporáneas a su obra, vida y pensamiento, que muestra la riqueza conceptual y analítica con la que puede ser estudiado un autor tan complejo.

 

Nota final

Nicolás Gómez Dávila es una figura que me sigue resultando ajeno, pero el libro me ha mostrado un punto de encuentro. Gómez Dávila se describe a sí mismo como reaccionario por “su distancia y su desacuerdo con su tiempo, con su espacio, con su país, con su tradición cultural”. Me identifico plenamente con esa idea. Con esa forma de no pertenecer, de verse a uno mismo aislado.

 

Mejía, J. F. (ed. ac.). Facetas del pensamiento de Nicolás Gómez Dávila. Pontificia Universidad Javeriana & Instituto Caro y Cuervo. PP 279-28. ISBN 978-958-781-227-5.

Documentos con marcado TEI en español

El objetivo de este corpus, desarrollado durante mi estancia sabática en la Unviersidad de Roma Tre, es tener una fuente documental de textos en lengua española codificados en el estándar XML-TEI. Esto con la intención de servir de base para estudios sobre el modo en que se utiliza este lenguaje de codificación en español y analizar las implicaciones y consecuencias políticas y culturales que el código tiene en la construcción de los documentos para su procesamiento computacional.

El corpus de documentos en español con marcado TEI está formado a partir de una revisión y depuración de la relación hecha por José Calvo Tello en More tan books, en la entrada Altas de Datos: New Catalogue of Digital Edition in Spanish, y la integración otras ediciones digitales en español en América Latina. Para la formación de este corpus se excluyeron los proyectos reaccionados por Calvo Tello que no son accesibles en línea o que no contienen documentos TEI. De este modo, los proyectos considerados para este corpus son, en el momento de revisarlos, accesibles en línea y contienen al menos un archivo en español codificado en XML-TEI. En total son diez proyectos, los tres primeros son proyectos latinoamericanos, dos argentinos y uno mexicano, y el resto europeos. De ellos, cinco son realizados en España, uno en Alemania y otro en Francia.

Temáticamente del total de los proyectos dos son sobre poesía castellana medieval, cuatro de poesía del siglo de oro español, uno sobre textos de la Nueva España, uno sobre novela española y latinoamericana, uno sobre El Belianís literario de Juan José López de Sedano del siglo XVIII y uno sobre el historiador argentino del siglo XX José Luis Romero.

De cada uno de los proyectos se escogieron tres archivos muestra, salvo en un caso en que no se pudo tener acceso a los documentos TEI (Repertorio métrico digital de la poesía medieval castellana), y en otro en que toda la colección está editada en un solo archivo TEI (Observatour de la vida literarie). El corpus está integrado, en consecuencia, por 25 archivos. En la mayoría de los casos, los archivos TEI pudieron obtenerse directamente del sitio de los proyectos, en otros casos, los archivos se encuentran en repositorios de GitHub a los que se puede acceder libremente.

Los archivos muestran diversos grados de complejidad en la codificación TEI. Desde versiones muy simples en las ediciones latinoamericanas, a marcados exhaustivos y complejos por ejemplo en el caso del El Belianís literario. Al mismo tiempo, las codificaciones corresponden a una variedad de géneros, desde la poesía, el diálogo, el teatro, el ensayo, la novela, el tratado y el documento periodístico, lo que hace del corpus un ejemplo amplio de criterios de marcado en leguaje TEI para textos en español.

Es importante anotar que la identificación de proyectos de edición digital en español que usan codificación TEI es compleja. No se encuentran relacionados en el sitio de la Text Encoding Iniciative. En buscadores no es sencillo recuperarlos a partir de búsquedas que integren codificación TEI y Español. Salvo el esfuerzo hecho por José Calvo Tello, no hay otro que ofrezca una relación de proyectos académicos que utilicen para la edición de obras en español la codificación TEI.

Finalmente, este corpus va acompañado de otro más pequeño en otras lenguas del sur. Busqué sobre todo proyectos en portugués, por ser otra lengua importante en América Latina, con la que se comparten geopolíticas y en lenguas indígenas de México, por el interés en el problema de la representación cultural de las lenguas indígenas. Tampoco en este caso fue sencillo identificar ediciones con codificación TEI. Se identifiqué tres en portugués, una de las cuales la excluí por estar incompleta y no contener archivos TEI pese a proponérselo. De modo que el corpus quedó reducido a dos proyectos, de los cuales solo uno hace accesibles sus archivos TEI, y un texto en Mixteco, una lengua indígena del centro de México.

 

Proyectos y archivos en español

 

Diálogo medieval

http://dialogo.linhd.es/

Fuente TEI: Proyecto

Género: Poesía medieval castellana

Tiren el clavo e ande la rueda. Fernán Pérez de Guzmán https://www.dropbox.com/s/1r7n8sui38ty82c/252b4.0.xml?dl=0

Las gracias complidas a vos sean dadas. Alfonso Álvarez de Villasandino

https://www.dropbox.com/s/9q0ep9rsbpsliei/2529t.0.xml?dl=0

Gracias e mercedes sean otorgadas. Bachiller en Artes de Salamanca

https://www.dropbox.com/s/0uwe5rdvhd6hz99/2529v.0.xml?dl=0

 

Edición digital de las obras de José Luis Romero

http://jlromero.com.ar

Fuente TEI: Proyecto

Género: Ensayo periodístico

Cómo se enseña la historia del país. https://www.dropbox.com/s/0a9o953opoj0lsr/tei-6640.xml?dl=0

Humanismo y conocimiento del hombre https://www.dropbox.com/s/cezmo1cp207m1tu/tei-6661.xml?dl=0

Seminario “Problemas de la democracia, el autoritarismo y el desarrollo en los asuntos hemisféricos” https://www.dropbox.com/s/rxovpn0aueyhemz/tei-6678.xml?dl=0

 

Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano

http://bdpn.unam.mx

Fuente TEI: Proyecto

Género: Tratados

Discurso cometologico, y relacion del nuevo cometa. Salmeron y Castro https://www.dropbox.com/s/hkozf23jagc2651/Copia%20de%20Discurso%20cometol%C3%B3gico%20y%20relaci%C3%B3n%20del%20nuevo%20cometa.xml?dl=0

Especulacion astrologica, y physica. Evelino

https://www.dropbox.com/s/5tmrb9buznu15xi/Copia%20de%20Especulaci%C3%B3n%20astrol%C3%B3gica%20y%20f%C3%ADsica%20de%20la%20naturaleza%20de%20los%20cometas.xml?dl=0

Exposicion astronómica. Kino

https://www.dropbox.com/s/58rrvrv0flertql/Copia%20de%20Exposici%C3%B3n_Astron%C3%B3mica_del_cometa_Eusebio_Kino.xml?dl=0

 

Repertorio métrico digital de la poesía medieval castellana

http://www.remetca.uned.es/

Fuente TEI: sin acceso

Género: Poesía medieval castellana

 

Observatour de la vida literarie. Edition digitale et étude de la polémque autor de Góngora http://obvil.paris-sorbonne.fr/corpus/gongora/

Fuente TEI: Proyecto.

Género: Poesía

Un solo archivo

https://www.dropbox.com/s/dc31eh79fxy4abg/GongoraBellaNi%C3%B1a.xml?dl=0

 

Proyecto Tesoro

http://www.bib.uc3m.es/~nogales/xml/tesoro/index.html

Fuente TEI: Proyecto

Género: Teatro

Auto de los reyes magos. Vicente Gil

https://www.dropbox.com/s/r1b74a8nrg3o9w1/autoreyesmagos.xml?dl=0

La destrucción de Constantinopla de Gabriel Lasso de la Vega https://www.dropbox.com/s/fcz6i5fx4r4kpp1/constantinopla.xml?dl=0

Las muñecas de Marcela de Álvaro Cubillo de Aragón https://www.dropbox.com/s/i24z68k1cado7op/marcela.xml?dl=0

 

Análisis distante del soneto castellano de los Siglos de Oro

http://adso.gplsi.es/index.php/es/proyecto-adso/

Fuente TEI: https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro

Género: Poesía

Soneto XIX,  Francisco de Aldana

https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro/blob/master/FranciscoDeAldana/FranciscoDeAldana_11.xml

Soneto IV Fray Luis de León

https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro/blob/master/FrayLuisDeLeon/FrayLuisDeLeon_5.xml

Soneto XXII de Juan de Timoneda

https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro/blob/master/JuanDeTimoneda/JuanDeTimoneda_15.xml

 

Moralischen Wochenschriften

http://gams.uni-graz.at/archive/objects/container:mws-belianisliterario/methods/sdef:Context/get?locale=de&context=es

Fuente TEI: proyecto

Género: Novela de caballería

Número I https://www.dropbox.com/s/y5gxoy509a28lzc/TEI%20Source%20of%20the%20Object-1.xml?dl=0

Número II https://www.dropbox.com/s/ggxkdsucbumxx9j/TEI%20Source%20of%20the%20Object-2.xml?dl=0

Número III https://www.dropbox.com/s/or1vcuv6mpfvar1/TEI%20Source%20of%20the%20Object.xml?dl=0

 

Cligs

http://cligs.hypotheses.org/

Fuente TEI: https://github.com/cligs/textbox

Género: Novela

Morsamor. peregrinaciones heroicas y lances de amor y fortuna de Miguel de Zuheros y Tiburcio de Simahonda. Juan Valera 1899

https://github.com/cligs/textbox/blob/master/spanish/novela-espanola/tei/ne0153.xml

Hilván de escenas. Gabriel Miró 1903

https://github.com/cligs/textbox/blob/master/spanish/novela-espanola/tei/ne0041.xml

Hacia la justicia. Francisco Anselmo Sicardi. 1902

https://github.com/cligs/textbox/blob/master/spanish/novela-hispanoamericana/tei/nh0033.xml

 

Fabulas Mitológicas

http://www.antoniorojascastro.com/fabulas-mitologicas/

Fuente TEI: https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas

Género: Poesía

Andrómeda de Lope de Vega https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas/blob/master/corpus/tei/Lope_andromeda.xml

Polifemo de Góngora

https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas/blob/master/corpus/tei/Gongora_polifemo.xml

Faeton de Villamediana

https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas/blob/master/corpus/tei/Villamediana_faeton.xml

 

7 partidas

http://www.7partidas.hypotheses.org/ 

Fuente TEI: https://github.com/7PartidasDigital

Género: Literatura medieval

Alfonso el sabio. Siete Partidas fragmento VA3

https://github.com/7PartidasDigital/XML-TEI/commit/e27828e3398980ce57f51dbcc8b6233b8ab38307

Alfonso el sabio. Siete Partidas fragmento TN4

https://github.com/7PartidasDigital/XML-TEI/commit/c6bb436b8051d953332d23d9d268ba86498c0251

Alfonso el sabio. Siete Partidas fragmento VA1

https://github.com/7PartidasDigital/XML-TEI/blob/master/SP-VA1.xml

 

 

Proyectos y archivos portugués

Cligs

http://cligs.hypotheses.org/

Fuente TEI: https://github.com/cligs/textbox

Género: Novela

O Christão novo https://github.com/cligs/textbox/blob/faeeb530f5410c1587306df443a7e27282960c91/portuguese/romancesportugueses/tei/rp0001.xml

O Annel Mysterioso https://github.com/cligs/textbox/blob/faeeb530f5410c1587306df443a7e27282960c91/portuguese/romancesportugueses/tei/rp0003.xml

Os Brilhantes do Brasileiro

https://github.com/cligs/textbox/blob/faeeb530f5410c1587306df443a7e27282960c91/portuguese/romancesportugueses/tei/rp0010.xml

 

Livro do Desassossego (Pessoa)

https://ldod.uc.pt/

Fuente TEI: http://jtei.revues.org/1171

Género: Novela

Archivo muestra de la codificación: LdoD Encoding Fragment

 

Proyectos y archivos mixteco

Mixtepec-Mixtec (Sa’an Savi) vocabulary

https://it.pinterest.com/MixtepecMixtec/

Fuente TEI:  http://tapasproject.org/node/465

Academia de la lengua mixteca http://tapasproject.org/sites/default/files/1446085793/tei/Pronunciamiento-AcademiaLenguaMixteca_2011-TEI.xml

Transcriptions of Spoken Mixtepec-Mixtec Speech: Original Language Resources http://tapasproject.org/sites/default/files/1446081961/tei/MIX-Transcriptions-OriginalLR_0.xml

 

Proyectos y archivos Zapoteco

Ticha, Colonial Zapotec Text

https://ticha.haverford.edu/en/index/

Fuente TEI: (sitio)

Arte en Lengua Zapoteca view-source:https://ticha.haverford.edu/en/arte_original/

El destino y la lengua. Sobre Arrival y The story of your life

arrival_movie_poster

No es frecuente que un humanista protagonice una película. En general cualquier película, pero en particular una película de ciencia ficción (hay quien vería ahi una contradicción). Los humanistas no suelen ser audaces o sexis, ni llegan a descubrir una nueva fórmula que cambiará al mundo. Son mas bien retraídos, estudiosos, solitarios, desalineados, al menos en la imaginación popular y por eso, normalmente pierden su lugar frente a los científicos y los antropólogos. De ahí la sorpresa de ver en The arrival (La llegada), una película de ciencia ficción dirigida por Denis Villeneuve y escrita por Eric Heisserer, una protagonista que es ni mas ni menos una lingüista  -una de las ramas más duras y más clásicas de las humanidades. ¿Qué puede hacer una estudiosa de la lengua ante el evento de la llegada de unas naves alienígenas? Básicamente redefinir el sentido del encuentro con los extraterrestres de un problema bélico -que suele ser la hipótesis más común- a un problema de comunicación entre culturas distintas, mediante la comprensión de la lengua y la escritura.

Me parece que desde el punto de vista conceptual, el gran mérito de la película consiste en centrar su núcleo dramático en eso, en la dificultad de traducir una lengua, y por ende un mensaje, una intención y una comprensión del tiempo y del universo, en ves de asumir sin más, que cualquier encuentro tiene necesariamente un sentido bélico. En ello hay una posición abiertamente crítica con tantas y tantas películas de extraterrestres, y también un cuestionamiento, al menos a partir de ciertos guiños, a la ciencia por concurrir frecuentemente con la aproximación militar, pero también por su tendencia a pensar que puede cambiar el destino.

La película está inspirada en un cuento de Ted Chiang The story of your life, con el que comparte los principios anecdóticos que conforman la trama, pero no la aproximación de fondo. A Chiang le interesa discutir la posibilidad de un pensamiento, y por lo tanto, de una lengua, que exprese el acuerdo entre el conocimiento del porvenir y una voluntad libre que elige seguir el camino previamente establecido. En este sentido, el problema del aprendizaje de la lengua y el encuentro con los extraterrestres -central en la película- es secundario con respecto a la dilema de tener conciencia del porvenir y renunciar a alterarlo que destacan en el cuento. Este discurre, pues, por los caminos de la especulación metafísica -como de hecho lo hacen la mayoría de los cuentos recogidos en The story of your life, y lo hace de una manera extraordinaria. Los de Chiang son cuentos eruditos -en un sentido muy de Borges- y a la vez extraordinariamente imaginativos.

En mi caso particular, The arrival me llevó a The story of your life. A mi juicio, ninguna desmerece porque ambas son un buen pretexto para repensar y pensar desde y con la filosofía, y la lengua además de lo imaginado -la llegada de naves alienígenas-, lo presente.

 

 

 

Vincular al humanista con la tecnología

Voy a aprovechar que me pusieron a hablar en primer lugar para romper con el tono de la mesa antes de que mis dos acompañantes, Nicole y Enrique, le den el carácter que en realidad debe tener. Pero yo quiero aprovechar el espacio que significa venir aquí a celebrar a Juliana González no para hablarles del pasado, aunque lo haré de cierta forma, sino para hablarles del porvenir.

Quienes hacemos filosofía hoy, pero en general, quienes cultivamos las humanidades, estamos viviendo un periodo de profunda perturbación que deberá terminar por cambiar de manera radical el modo y la manera en que somos humanistas. Son varias las cosas que están ocurriendo. Por un lado, está el paulatino descrédito social al que han sido sometidas las humanidades y, en especial, la filosofía. Hoy domina una corriente de pensamiento que otorga poco valor al conocimiento humanista y que entiende que aquella fórmula por la cual las humanidades definían su saber como desinteresado, ha terminado por hacerlas poco interesantes.

A la par que esto ocurre, las humanidades, fundadas en la preservación del saber, han quedado atrapadas en formas y procedimiento académicos anacrónico que las han aislado dentro y fuera de la academia. Quiero pensar que es difícil para las humanidades (y para muchos  humanistas) darse cuenta que han dejado de ser el peldaño más alto de la escalera, la sabiduría de todas las sabidurías, y han preferido quedarse donde están, haciendo como si no pasara nada, añorando un pasado que siempre fue mejor.

Pero sobre todo, hay una revolución tecnológica en curso que esta alterando el corazón mismo de las humanidades –el texto- y que al hacerlo están exigiendo de los humanistas un actitud bien distinta para afrontar el reto que ese cambio significa, no sólo pensándolo sino entendiendo que con él es necesario modificar muchas prácticas. Voy a dedicar mi intervención a hablar de lo que ese cambio implica o debería implicar en la ética del humanista y la critica que encierra a las formas en que hoy se hace la filosofía. Para hacerlo voy a recurrir a una anécdota personal y después iré directo a lo que me preocupa.

Cuando yo estaba un poco más allá de la mitad de la carrera de filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras, había logrado evitar tomar clase con alguna de las vacas sagradas que entonces pastaban en sus aulas, y de las que conscientemente huía como de la peste. Pero Juliana estaba dando un curso sobre Freud que parecía ser muy diferente a cualquier otro curso que hubiera en el programa por el tema, que me interesaba especialmente, y por lo heterodoxo que –aunque hoy por supuesto no lo parezca en absoluto- en ese momento sí que lo era. Así que me armé de valor, respiré hondo, y el primer día me fui a colocar en la última fila del salón más grande que había en la Facultad y que por supuesto estaba a reventar de miembros de su séquito, admiradores, estudiantes entusiastas, colados y quien sabe quién más. Juliana comenzó a hablar con esa voz poderosa y dramática que le conocemos, con un cuaderno en la mano que traía prolijamente anotado, y me sentí transportado a un lugar donde el pasado clásico, el pensamiento de principios de siglo y el presente se fundían y cobraban un sentido que difícilmente me podía yo imaginar. Si, aquello fue amor a primera vista.

 

Comprendí entonces que había una cierta forma de enlazar el pasado y el presente. La antigüedad clásica y la reflexión psicoanalítica, que me hizo ver el pasado con otros ojos: no sólo como propiamente pasado, sino como un legado que siempre está puesto en juego en el presente.

A partir de entonces mi amor por ella no ha hecho más que florecer. Pero mentiría si dijera que lo nuestro ha estado libre de nubarrones y tormentas. No les referiré escenas de celos, gritos o reproches. Sólo les diré que un día, Juliana comenzó a interesarse por la bioética. La verdad es que a pesar de su entusiasmo y su elocuencia, a mi la bioética no me despertaba ninguna curiosidad. Yo estaba entonces más cercano a Ficino y Pico, y a la familia platónica, y no fui capaz de comprender entonces hacia dónde se movía Juliana y porqué constituía un desafío a ciertas normas comúnmente aceptadas de la filosofía. No estaba seguro siquiera de querer compartir ese desafío.

Tuvieron que pasar muchos años –yo diría que hasta casi el día de este homenaje-, y que yo me involucrara en las humanidades digitales, para que me diera cuenta que Juliana había de cierto modo abierto el paso al futuro. Si, Juliana, ese oscuro episodio de nuestro pasado puede darse ya por superado.

Pero ¿a que futuro abrió la puerta?

Me parece que al iniciar su trabajo de interés filosófico e institucional por la bioética, comenzó a hacer que la filosofía dialogara de manera horizontal con otras disciplinas, sin colocarse en una posición de autoridad sino de igualdad, lo que todos sabemos que no es fácil, ni para la filósofa en este caso, ni para los demás. Nos mostró que podía aprender –y de hecho debía aprender de esas otras disciplinas lo suficiente para poder conversar con ellas con algún sentido. Nos enseñó que en ese diálogo interdisciplinar es complejo, lleno de renuncias y aprendizajes, y de soberbias, humildades y un sin fin de vericuetos. Pero también que en él hay que participar con lo que somos y sabemos los filósofos: en particular el hacer pertinente, en la coyuntura más contemporánea, la herencia de nuestra formación clásica. El vincular, pues, el saber humanístico con las urgencias de nuestros tiempos. Hacer irrumpir, casi como una impertinencia, la meditación detenida y ponderada, que no mira unívocamente al presente o al futuro, sino que va y vuelve todo el tiempo. Pero también, abrió la puerta a entender que la filosofía no puede ser indiferente al acontecimiento tecnológico, por mucho que no cuente con las herramientas y el conocimiento pleno para comprender cómo operan esas tecnologías.

Hoy, esta puerta abierta por Juliana, no ha hecho sino confirmarse. Cada vez más, las humanidades tienen que adaptarse a un dialogo horizontal e igualitario con otras disciplinas, particularmente las técnicas que han sido puestas tradicionalmente como las antípodas de las humanidades todas. Pues nosotros, los humanistas, tan lejanos de ese fatigoso mundo del trabajo manual y de las técnicas, y ellos tan próximos a ellas, tenemos que aprender a convivir y compartir un espacio que nos es ajeno a ambos.

Mencionaba al principio la existencia de una revolución tecnológica que está tocando el corazón de las humanidades: el texto. Es una revolución que comenzó de manera silenciosa hace cerca de ochenta años cuando en 1940 el padre Roberto Busa, un sacerdote jesuita –obviamente un medievalista- se propuso utilizar una computadora IBM –de las que ocupaban varias habitaciones y funcionaban con tarjetas- para procesar toda la obra de Santo Tomas de Aquino y generar de manera automática las concordancias de su obra. Es decir, utilizo una computadora para hacer un estudio filológico de la obra de un filósofo medieval. Así o mas paradójico.

Por la misma época, Vannevar Bush, un ingeniero que participó en el desarrollo de la bomba atómica, describió en un artículo el Memex. Un dispositivo electrónico, imaginario entonces, para el archivo y la lectura de textos. La incorporación de pantallas a las computadoras en los años sesentas, y la aparición del proyecto Gutemberg de Michael Hart en 1971, pionero en la digitalización de textos, comenzaron a darle cuerpo a aquella fantasía ideada por Bush. Ambos trabajos apuntaban a transformar el texto para poder obtener de él algo que, por otros medios, resultaba mucho más difícil, si no es que imposible. Lo que hoy vivimos es solo la gran consecuencia de estas ideas pioneras que comenzaron a utilizar o idearon el uso de metodologías e instrumentos computacionales en las humanidades.

Eso son hoy, en buena medida las humanidades digitales. La aplicación de una amplia gama de métodos e instrumentos computacionales para estudiar los temas y los problemas de las humanidades. Por supuesto, hay un debate abierto sobre qué son las humanidades digitales. Se discute si trata de un campo o de muchos, de una mera incorporación de instrumentos o de la transformación de los métodos utilizados en las humanidades. Y se les cuestiona muchas cosas, de si ofrecen realmente un conocimiento diferente al de las humanidades no digitales, o si son la versión neoliberal de las humanidades.

En el corazón de esos debates está la gestación de un nuevo perfil del humanista. De cómo vamos a hacer en el futuro. Porque pase lo que pase, no seremos iguales a como somos. Simplemente, ya no producimos, sino texto digital.

Pero veamos a qué me refiero. El primer aspecto, que ya estaba presente en ese giro hacia la bioética de Juliana que ya hemos examinado, es la vinculación del humanista con la tecnología. Sólo que aquí esa vinculación es todavía más próxima al punto de que quizás, no muy lejos en el futuro, los propios humanistas desarrollen tecnología. Un cambio de papeles, un giro. Eso implica que hay un amplio espectro de nuevos conocimientos que hoy no integran al humanista, pero que poco a poco lo irán integrando. Esta integración no está exenta de ciertos compromisos del humanista, en primer lugar con el conocimiento abierto y accesible. La digitalización ha puesto en crisis los monopolios del saber que son los grandes corporativos de revistas académicas y los sistemas de indexación, que ejercen un control efectivo sobre el acceso al conocimiento. Sobre todo en países como el nuestro que han apostado desde hace mucho por el conocimiento abierto, este compromiso es fundamental.

Junto con él está necesariamente el compromiso con el trabajo colaborativo. El trabajo del humanista digital no puede ser aislado ni absolutamente personal pues necesariamente es resultado de un trabajo amplio de colaboración con especialistas de otras disciplinas y otras áreas para hacer posible cualquier proyecto. Esto es algo inusualmente nuevo para una idea decimonónica del humanista que produce grandes obras a partir de su solo ingenio, y que desde la soledad de su despacho revoluciona el mundo. De nuevo lo que ya no había enseñado Juliana: que el humanista tiene que dialogar de igual con otras disciplinas y más allá, que tiene que aprender a construir en conjunto. Vivimos un momento que se parece en parte al gran momento de la enciclopedia, ese increíble artefacto de la cultura humanística que urdía de forma extraordinaria el trabajo individual de egos superlativos, en un proyecto común y colaborativo, que en realidad, no era de ninguno de ellos.

Para terminar, que hay una última responsabilidad: la de transmitir y conservar el legado cultural y las lenguas. Estamos en un momento que es un parteaguas como el de Gutenberg. Hay cosas que pueden perderse para siempre si no transitan al mundo digital, como antes lo hicieron al papel. Entre ellas no sólo están los textos, las imágenes, los sonidos, los videos. Están las lenguas. En las tecnologías digitales, también hay una extraordinaria concentración de poder en una zona del mundo y en un idioma predominante.

Juliana: yo quiero celebrarte, celebrar todas tu décadas pensando en lo que vendrá. Pues uno de tus legados más valiosos ha sido siempre el de abrir horizontes y el de invitarnos a  asomarnos a su abismo, con un fuerte compromiso moral.

Texto escrito para el Homenaje a Juliana González Valenzuela 10 octubre de 2016

Para el homenaje, también hicimos una Ráfaga de Pensamiento

Sueños y melancolía

Las últimas décadas del siglo XVI y las primeras décadas del XVII vieron aparecer en la Gran Bretaña ensayos sobre los sueños. Y conviene subrayarlo: no son manuales de interpretación, como los de Artemidoro o Cardano, tampoco son tratados como el de Sinesio que exploran la naturaleza de los sueño. Son ensayos en todas la extensión de la palabra: intentos, aproximaciones de poner por escrito lo que se piensa sobre el sueño. Uno de ellos es Terrors of the night de Thomas Nashe (1567-1601) y otro, proveniente de una de las plumas más reconocidas en lengua inglesa, Thomas Browne (1605-1682), que conocido como On dreams.Thomas Nashe

Ambos son ensayos satíricos, y ambos toman a broma el esfuerzo de interpretar los sueños. No es una descalificación directa y a toda regla, es simplemente una observación burlona de aquello absurdo que hacen los demás. Reírse de los que interpretan sus sueños (y ni siquiera tienen grandes sueños como Nabucodonosor) no significa, sin embargo, que estos textos dejen de trasmitir una idea sobre los sueños: lo que sus contemporáneos, y quizás ellos mismos pensaban de ellos.

A continuación los conceptos sobre los sueños que me parecen más sobresalientes de estos ensayos.

El primero, presente en Nashe, es la naturaleza terrorífica de los sueños. En los textos anteriores sobre los fenómenos oníricos, los sueños no son vistos con algo que espantara. Causaban inquietud, quizás, zozobra, a lo mejor, pero no terror. Este esta es una idea novedosa sobre los sueños, que el autor pone en relación directa con los pecados.

The Night is the Diuells Blacke booke, wherein hee recordeth all our transgressions.

La sátira de Nashe, que no es necesariamente coherente y sistemática, hace de los soñadores pecadores irredentos que se dejan aterrorizar por el demonio en las noches. Pero la causa de los sueños, de estos sueños aterrorizadores, tiene que ver con los espíritus, y particularmente con los espíritus que él asocia con la melancolía.

None of these spirits of the ayre or the fire haue so much predominance in the night as the spirits of the earth and the water; for they feeding on foggie-braind melancholly, engender thereof many vncouth terrible monsters.

La melancolía es un nuevo ingrediente en las consideraciones sobre los sueños, si lo confrontamos con otros textos clásicos que coinciden en señalar las preocupaciones diurnas, los estados anímicos y los deseos, como causa de los sueños. Pero esta preponderancia de la melancolía como su causa debe hacernos reparar en que se está produciendo una resignificación de la vida onírica, de la mano por supuesto, de una reconceptualización de la vida interior y de lo que en ella ocurre.

AAK3E8 Sir Thomas Browne 1605 1682 English doctor and essayist From the book Religio Medici by Sir Thomas Browne published 1881
Sir Thomas Browne 1605 1682 English doctor and essayist

Browne coincide en el carácter melancólico de los sueños. Como Nashe, distingue la vida diurna -llena de verdades- con el carácter engañoso de los sueños. Por eso

having passed the day in sober labours and rational enquiries of truth, we are fain to betake ourselves unto such a state of being, wherein the soberest heads have acted all the monstrosities of melancholy, and which unto open eyes are no better than folly and madness

El contraste entre un día racional y sobrio, con una noche de melancolía y locura marca en uno y otro autor la naturaleza de los sueños. Es probable que ello refleje la tendencia, presente también en Descartes, de establecer una distinción entre aquello que soñamos (oscuro, falso, impreciso, erróneo), y nuestras sensaciones y pensamientos en el día. Como si solo al día y a la vigilia le correspondiera la verdad y la claridad.

En la primera meditación de las Meditaciones metafísicas, René Descartes recurre justamente al sueño como el ejemplo del engaño del que no podemos decir que nos está engañando.

Con todo, debo considerar aquí que soy hombre y, por consiguiente, que tengo costumbre de dormir y de representarme en sueños las mismas cosas, y a veces cosas menos verosímiles, que esos insensatos cuando están despiertos. ¡Cuántas veces no me habrá ocurrido soñar, por la noche, que estaba aquí mismo, vestido, junto al fuego, estando en realidad desnudo y en la cama! En este momento, estoy seguro de que yo miro este papel con los ojos de la vigilia, de que esta cabeza que muevo no está soñolienta, de que alargo esta mano y la siento de propósito y con plena conciencia: lo que acaece en sueños no me resulta tan claro y distinto como todo esto. Pero, pensándolo mejor, recuerdo haber sido engañado, mientras dormía, por ilusiones semejantes. Y fijándome en este pensamiento, veo de un modo tan manifiesto que no hay indicios concluyentes ni señales que basten a distinguir con claridad el sueño de la vigilia, que acabo atónito, y mi estupor es tal que casi puede persuadirme de que estoy durmiendo.

El sueño representa aquí el modelo de la duda, el modelo último de la confusión. Y en esa medida, es lo opuesto al conocimiento y a la certeza. De modo que es interesante ver cómo el sueño pasa, de ser un acceso a la verdad y al futuro, a ser un modelo de engaño y de falsificación. Un cambio radical en lo que a la compresión del sueño se refiere.

Pero es curioso que este desplazamiento del sueño del campo del saber al del engaño, y ojo, no al de la ignorancia, no al lugar del no saber, sino en al de la falsificación, al del sofista, vaya acompañado de elementos asociados que le permiten comprender de cierta manera este tránsito.

CaprichoUno, como ya hemos visto, es la melancolía. Contemporánea a los dos textos de los que nos ocupamos, está la Anatomía de la Melancolía de Robert Burton.  En la cual se define la melancolía como:

Melancholy, the subject of our present discourse, is either in disposition or in habit. In disposition, is that transitory Melancholy which goes and comes upon every small occasion of sorrow, need, sickness, trouble, fear, grief, passion, or perturbation of the mind, any manner of care, discontent, or thought, which causes anguish, dulness, heaviness and vexation of spirit, any ways opposite to pleasure, mirth, joy, delight, causing forwardness in us, or a dislike. In which equivocal and improper sense, we call him melancholy, that is dull, sad, sour, lumpish, ill-disposed, solitary, any way moved, or displeased. And from these melancholy dispositions no man living is free, no Stoick, none so wise, none so happy, none so patient, so generous, so godly, so divine, that can vindicate himself; so well-composed, but more or less, some time or other, he feels the smart of it. Melancholy in this sense is the character of Mortality… This Melancholy of which we are to treat, is a habit, a serious ailment, a settled humour, as Aurelianus and others call it, not errant, but fixed: and as it was long increasing, so, now being (pleasant or painful) grown to a habit, it will hardly be removed.

Los sueños son pues producto de una perturbación de la mente. Un descontento, una preocupación, una angustia del espíritu. El sofista, el engañador, que está al pie de los sueños es nuestra mente. Es a través de ella -volviendo aquí a lo que Nashe dice del sueño- que se revelan nuestros pecados, lo que se le oculta al día, con lo que engañamos a los demás pero que no podemos ocultarnos a nosotros mismo.

Browne, sin embargo, sugiere que si bien los sueños son falaces respecto de los hechos externos, no necesariamente lo son respecto a lo que somos nosotros mismo. Y pone algunos ejemplos: Lutero, Alejandro y Demóstenes, quienes actúan en el sueño como en el día.

However dreams may be fallacious concerning outward events, yet may they be truly significant at home; and whereby we may more sensibly understand ourselves. Men act in sleep with some conformity unto their awaked senses; and consolations or discouragements may be drawn from dreams which intimately tell us ourselves. Luther was not like to fear a spirit in the night, when such an apparition would not terrify him in the day.

Alexander would hardly have run away in the sharpest combats of sleep, nor Demosthenes have stood stoutly to it, who was scarce able to do it in his prepared senses. Persons of radical integrity will not easily be perverted in their dreams, nor noble minds do pitiful things in sleep. Crassus would have hardly been bountiful in a dream, whose fist was so close awake.

No puede negarse que en estos textos se perfila una visión del sueño completamente distinta a la que dominaba hasta el Renacimiento. Un cambio de visión que se relaciona con un cambio radical en las consideraciones a cerca de la verdad  y del modo en que el hombre accede a ellas. Y es curioso que sea justo, en este giro , que lo sueños además de sueños, sean más bien pesadillas.

Leer electrónico. Observaciones a una experiencia

Desde hace un par de años leo principalmente ebooks en mi Ipad. También suelo leer libros de filosofía en PDF, pero salvo un par de excepciones, uno porque me lo regalaron, el otro por que me pareció interesante intentarlo de nuevo, no he vuelto a leer en papel. He pensado que puede ser valioso dejar testimonio de las  diferencias y los cambios que esta nueva costumbre está produciendo en mi, no sólo en cuanto a la lectura en sí misma, sino en lo que leo, el lugar y la forma en que lo hago, etcétera.

Mi paso de la lectura en papel a la lectura en pantalla fue relativamente lento. Comenzó hace unos cuatro años, que me compré una Kindle Fire, y después el Ipad en que ahora leo. Como es obvio, mi paso de un tipo de lectura a otro, está vinculado con la existencia de Amazon, pues mi interés en leer digital comenzó cuando quise ampliar el universo de mis lecturas con  lo que esa tienda en línea ofrecía. En esa época no encontraba propiamente qué leer. La oferta editorial en las librerías físicas que frecuento me parecía muy plana (aun me lo parece), de modo que buscaba nuevas alternativas. Así, lo primero que ha cambiado con mi lectura de libros electrónicos es dónde los compro y en qué idiomas los leo, pues previamente leía casi únicamente en español.

Empecé pues leyendo ebooks en inglés comprados en Amazon, pero después, y no si un cierto temor, probé a comprar libros electrónicos italianos en la librería IBS, lo que conseguí sin dificultad, y en la medida en que el catálogo de esta librería fue aumentando, comencé a leer más libros electrónicos en ese idioma. Busqué después comprar libros en español en Casa de Libro y en Gandhi, pero por políticas de venta o falta de catálogo he dejado de hacerlo. En su lugar, la mayoría de los libros electrónicos en español los he comprado a través de Itunes y un par de veces a través de Google play.

Un tema asociado a esto son las aplicaciones que uso para leer, pues comprar en diferentes librerías implica utilizar distintas plataformas. Por supuesto tengo el app de Amazon y el de Ibooks, uso Bluefire reader para los libros en italiano (aunque ahora la librería italiana ha lanzado su propia app de lectura) y tengo mi google play, por supuesto. Además de un Addobe reader para los PDF. De modo que hay una cierta asociación entre dónde compro, en qué idioma lo hago, y que aplicación utilizo para leer, lo que le da un orden peculiar a la lectura. Respecto a las apps de lectura, cada una tiene, por supuesto, sus ventajas, como el diccionario en Amazon que no está en los otros o no funciona igual, y algunas cosas menores, como ajustar el fondo para hacer contraste, mejor en Ibooks que en los demás y subrayar en algunas.

Leer libros electrónicos me ha enfrentado a un nuevo tema: cómo elegirlos. La apertura a una producción editorial mucho más amplia que la que encontraba en una librería en papel, siempre hace difícil cómo elegir. Este ha sido y es todavía un problema. He generado algunas estrategias, pero no ha terminado por resolverlo. Desde mi punto de vista, el comprar libros en una librería constriñe el universo de lo que tu lees y de lo que puede leer el grupo de tus conocidos. Cuando simplemente el universo se vuelve casi interminable no hay una comunidad, sino un montón de comunidades dependiendo de si lees en inglés, en italiano, en español, si buscas ficción o no ficción, si te interesa un género en particular. Dentro de las cosas que hago para encontrar nuevos libros están formar parte de una red social de lectura como goodreads, tener algunas paginas específicas donde consultar novedades, recomendaciones y sugerencias. Pero, sobre todo, pasarme horas en las librerías buscado libros, autores, y después navegando por internet para ver quienes son y qué tan interesantes pueden resultar, y preguntándole a los amigos qué cosas recomiendan.

Esto me ha permitido encontrar nuevos autores, algunos a los cuales me he hecho verdaderamente aficionado. Es verdad también que me he llevado muchas decepciones, quizás mas de las que me llevaba antes. De hecho, ha sido, si no una constante, si un hecho más o menos frecuente, que no termino algunos libros. Cosa que muy rara vez me pasaba cuando leía en papel. De algún modo, el acceso a tantos libros me ha llevado a comprar verdaderas tonterías y a dejarlas. A ello ha contribuido que los ebooks no tienen páginas sino porcentajes, o que las páginas que señalan no coinciden con las de los libros físicos, lo que hace que algunas lecturas se sientan interminables, mientras otras se perciban como sumamente ligeras, pues no hay una expectativa específica respecto al tamaño. Además, como no son libros que vengan precedidos de algunas reputación, es mucho más fácil dejarlos.

En ebook leo sobre todo novelas, aunque ya poco a poco comienzo a leer libros académicos. Estos últimos los leo normalmente como PDF, pues circulan así de manera mucho más frecuente en Internet. Además de que, me parece, los lectores de PDF se han orientado más hacia la la lectura de trabajo que hacia la recreativa y los lectores de ebooks más a la parte recreativa que a la de trabajo. Lo que ciertamente te orden el sentido y el fin de la lectura a partir de un ámbito de lectura propio. Ninguno de los dos modelos, sin embargo, te deja realmente explotar el texto facilmente: importar fragmentos, generar tarjetas, hacer comentario, archivar ideas.

Otra cosa que me he dado cuenta es que recuerdo con menos precisión los libros que leo. Al principio lo atribuía a la edad, después al hecho de que leía en dispositivos electrónicos, ahora creo más bien, que lo que ocurre es que no hay una comunidad cercana con quien generar una conversación. La mayoría no está leyendo el libro que leo -como no sea, claro, algunos de los que se venden muchísimo, o un clásico. Me ha dado cuenta que el recuerdo de los libros está asociado con el hecho de discutirlo con los demás, para dotar de significación a lo que pasó frente a tus ojos. Claro, para esto la alternativa es escribir en las redes o directamente aquí, una reseña de lo leído. Pero siento que eso es más un paliativo, un esfuerzo de valorar la lectura, cuando no hay una comunidad para vivirla en conjunto.

Finalmente, no leo en los mismo lugares que antes. Me cuesta todavía pensar en cargar mi ipad para leer donde lo hacía antes: antesalas, autobuses, metro, parque, la alberca, la playa… Pesan dos cosas: antes pensaba que nadie me querría arrebatar un libro y salir corriendo con él, y hoy no me arriesgo del todo al que alguien me arrebate la tableta. Por otro lado, no acabo de acomodarme a traerla en la mano, como antes traía un libro. Lo siento, no es lo mismo, ni pesa igual, ni se siente igual y todo el tiempo me preocupa que lo voy a perder. A veces leo en algunos de esos lugares en mi teléfono, pero la experiencia no es tan satisfactoria. Por alguna razón, sentarse en un café a leer, mientras se espera, no es lo mismo en la pantallita del celular. Así que leo en mi casa, en la cama o en la sala. Eso si, despatarrado como siempre,

Dos cosas que echo de menos, poder regalar libros (no todos los sistemas lo permiten), y prestarlos (a veces con la intención de que no vuelvan). Seguro se me escapa algo más. Pero hasta donde observo, eso está pasando ahora que solo leo ebooks.

 

 

Una ética en siete idiomas

Esta semana encontré por casualidad una edición electrónica de la Etica de Spinoza muy interesante coordinada por Julien Gautier. Por su estructura, organizada a parir de axiomas, proposiciones y demostraciones, relacionados de distintas maneras entre sí, la Etica de Spinoza es una obra muy propicia para aprovechar todas las posibilidades de na edición electrónica. Y así ocurre en esta edición , pues además de la transcripción completa de la obra en latin un sitio fácilmente navegable, cuenta con siete versiones a otros idiomas: francés (tres versiones diferentes), inglés, español, alemán, italiano, holandés, ruso, y permite la comparación de las versiones en los distintos idiomas.

Captura de pantalla 2015-01-11 a las 17.54.12

 

Además cuentra con tres herramientas de búsqueda, una general, una por proposiciones y una que ofrece los “Ancestros” de las proposiciones en cada uno de los idiomas. Posee también un Tesauro que se forma de manera colaborativa cada vez que alguien realiza una búsqueda específica, de modo que se forma a partir de los intereses de quienes consultan el sitio, y una sinopsis. Lo único que se echa de menos es una documentación del sitio, es decir, una descripción de las intenciones, la fuente del texto latino utilizado, los criterios de traducción, los criterios para el modelo digital. Es decir, una presentación a partir de la cual se pueda valorar mejor el trabajo hecho.

Captura de pantalla 2015-01-11 a las 17.50.02

 

Sin duda un trabajo bien hecho, que debe ser una herramienta muy útil para quienes trabajan Spinoza. Valioso, particularmente, el trabajo multilingue, que requiere de un esfuerzo muy amplio de voluntad y colaboración para lograrlo.

 

 

Dos formas de leer un horóscopo. Ficino y Stanley

La historia del libro y, en particular, la posibilidad de una historia de la lectura, aportan posibilidades novedosas para el examen de cómo se conforma el pensamiento filosófico y el modo en que se transmite. Dicho de manera muy general, gracias a ellas podríamos entender mejor cómo se produciría la filosofía en momentos determinados de la historia, porque ésta sería resultado al menos en parte, del modo como se accedía entonces a los textos filosóficos (la forma en que se transmiten y circulan), así como la manera específica en que pueden ser leídos (por su específica composición como texto en un soporte material concreto) y son leídos a partir de una comunidad lectora.

En dos entradas pasadas mencioné cómo el horóscopo de Platón que realiza Firmico Materno, es leído y presentado por Marsilio Ficino en su Vita Platonis y Thomas Stanley en su Historia de la Filosofía. Luego, ofrecí otra de las formas en que aparecía el horóscopo de nuevo en Ficino. En ellas se puede observar cómo el texto de Firmico es leído por Ficino, que lo reescribe y además lo representa en un esquema, y cómo este último es reproducido  y comentado después por  Stanley.

En Bibliography and the Sociology of Texts D. F. McKenzie señala que “cada lectura es particular a su momento” y puede ser “al menos parcialmente recobrada de la forma física del texto, y las diferencias en la lectura constituyen una historia informativa” (p. 19)” ¿Cuales son las evidencias de la lectura del horóscopo de cada uno? ¿Es decir, qué en la reescritura del horóscopo son una huella del acto de leer? ¿Cómo esas huellas ayudan a construir un nuevo sentido para el horóscopo? ¿De qué manera esas huellas están en la forma en que se presenta el horóscopo?

En Fírmico Materno el horóscopo de Platón aparece inserto en una larga lista de variantes de conjunciones celestes para las que se define su significad, entre las que aparecen también los horóscopos de otros personajes notables como Demóstenes, Homero, Píndaro, Arquíloco y Marcelo. Todos, hay que subrayarlo, a título de ejemplo de qué significan las conjunciones. La redacción del horóscopo, en ese sentido, es significativa. La mayoría de los horóscopos en el capítulo XXX del libro 6 comienzan por “Si in” para describir la conjunción celeste y dar pie a su significado. Solo al final escribe: “Haec genitura Platonis fuisse suggeritur”. No toma, pues, responsabilidad respecto de la atribución del horóscopo a Platón, sino que recoge lo que se dice o siguiere.

En su Vida de Platón, Ficino recoge el horóscopo y lo reescribe. Lo introduce refiriéndose a que ya antes, en Sobre el amor habría expresado la conjunción bajo la cuál nació Platón, pero que ahora podía atribuir esa referencia a Julio Firmico Materno, astrólogo, cuyas opiniones, señala, considera verdaderas. Luego resumen el horóscopo en términos llanos y lo grafica. El párrafo dice mucho de mucho de la lectura de Ficino que está precedida por un conocimiento de la misma, pero no de su fuente. El conocimiento de ésta no hace sino darle mayor valor a lo que ya se sabía. Después, reconstruye el horóscopo en un orden más al uso de la época, y lo usa, al final, para construir un elogio de Platón, pues Ficino, siguiendo lo dicho por Fírmico, lo caracteriza como un hombre de poderoso ingenio para comprender los misterios divinos. El uso de los horóscopos para caracteriza la personalidad y el destino de alguien, es muy común en el Renacimiento, y Ficino no hace uno uso distinto de este. El horóscopo, que era un ejemplo en Fírmico, se convierte en Ficino en un retrato. La presentación gráfica del horóscopo es una variante interesante. Aparece por primera ves en el manuscrito de las epístolas de Ficino:

 

Captura de pantalla 2014-11-14 a las 21.21.43

 

Marsilii Ficini epistolarum libb. III. et IV. (Cod. Guelf. 12 Aug. 4°; Heinemann-Nr. 3011)

Aunque quizás la más interesante es esta version de las epístolas de 1497, porque el gráfico está incrustado dentro del texto.

Captura de pantalla 2014-11-14 a las 21.36.37

Epistolae Marsilii Ficini Florentini. Antonium Koberger impraesse Anno encarnado deitatis. M.cccc.xcvii. XXIIII. Februari

La presencia del gráfico fortalece la idea de un retrato de Platón, más que cualquier otra cosa. Es una imagen que da cuenta del origen, la fuente del que aparecerá Platón.

No es ese, sin embargo, el uso que le da Stanley. El toma tanto la gráfica como el horóscopo de una edición posterior a estas (al parecer corresponde a una edición de las obras completas de Ficino que no he podido encontrar, aunque sigo en su búsqueda), introduce primero el gráfico en el contexto de una discusión sobre la fecha de nacimiento de Platón y después lo glosa. En ella hace algo muy peculiar, no refiere a los signos y a los planetas por sus nombres, sino por sus símbolos en el gráfico. Después, concluye, según el contexto en que está leyendo el horóscopo, que no coincide con otros cálculos hechos que ubican el nacimiento de Platón en febrero o marzo.

Las diferencias en la lectura son notables e interesantes. Cada una constituye un giro al texto precedente y una nueva creación de significado y de valor sobre un texto fuente. Cierto que Stanley no lee directamente a Firmico, sino a través de Ficino, de modo que dota de un nuevo significado no sólo al horóscopo de Firmico sino también al de Ficino.  Pero quizás lo más interesante es que modifica el valor atribuido al texto. Si Ficino considera verdadera la opinión de Firmico, Stanley no. De modo que, como afirma McKenzie, vemos como las diferencias de lectura no sólo cambian significados, también “falsifican ciertas lecturas y pueden demostrar nuevas” (p 22).

El arte como terapia. Reseña de un experimento

En julio tuve la oportunidad de visitar Amsterdam y el Rijksmuseum. Nunca había estado en la ciudad y no conocía, por lo tanto, el museo. Además de mi interés por recorrerlo y apreciar las piezas que se encuentran en él, tenía una curiosidad especial en dos cosas: las pinturas de Rembrandt que son espectaculares, en particular La ronda de la noche, del que había visto ya, numerosas veces el documental de Peter Greenaway, Yo acuso, y la propuesta hecha por los filósofos ingleses Alain de Botton y John Armstrong, de ofrecer una comprensión de ciertas obras de arte “por los efectos terapéuticos que pueden tener y las respuestas a las grandes preguntas de la vida que pueden dar”. 

De las primeras es poco lo que voy a decir. Me impresionaron muchísimo pues, como ocurre con las pinturas que forman parte de ti desde siempre y que no has tenido la oportunidad de verlas directamente, su aparición como un objeto real delante de ti, con sus proporciones, su textura, el espacio y el lugar en que se encuentran, transforma por completo la impresión que tenías de ellas. En cierta forma, imagino que las engrandecen, porque es posible apreciar el trabajo humano puesto directamente sobre ellas, con sus perfecciones e imperfecciones, con sus formas deslumbrantes y sus misterios. Y aunque La ronda de la noche me dejó maravillado, Los síndicos me causó, junto con La conspiración de Claudio, un entusiasmo particular, tal vez porque no las tenía tan presentes y no imaginaba el efecto que podían producir.

De lo que quisiera hablar más, sin embargo, es del proyecto de Allan de Bottom y John Armstrong. De Bottom es un filósofo exitoso desde el punto de vista mediático y empresarial, impulsor de una institución que se llama de School of life y de otra que se llama Living arquitecture, en las que ha sabido traducir la filosofía para convertirla en un instrumento para la vida cotidiana, algo que oscila entre la terapéutica y la moral en su sentido más clásico. Su actividad parece definir una de las rutas de supervivencia de la filosofía en nuestros tiempos, reintegrando la sabiduría al plano de la existencia particular y regular de todos los hombres, con su correspondiente componente de marketing y new age.

La propuesta para el Rijksmuseum, sugerente desde muchos puntos de vista, tiene el valor de utilizar el museo y el arte, como una forma de introducir el discurso filosófico en el espacio cotidiano, intentando transformar la experiencia de la contemplación de la obra de arte, de su pura apreciación mediada por el discurso didáctico del museo, en algo más. En principio, en una oportunidad para reflexionar sobrSAMSUNG CSCe el acontecer de la propia vida, a partir de aquello que la obra dice y representa. Asumiendo, de cierto modo, que en la pintura hay lecciones de vida, representaciones de sabiduría y experiencia, cuya comprensión puede ser un estímulo para conducir la vida hacia una vida buena.

El experimento, o la aventura, es difícil saber como llamarlo, no tuvo sin embargo, una ejecución tan estimulante como hubiera pensado. Traducida en grandes  papeles amarillos pegados en muchas partes de lobby del museo, y a un lado de los cuadros “terapéuticos”, como se ve en la imagen que acompaña este post, muchos de ellos ya desprendidos o doblados, ofrecían un espectáculo poco atractivo a la vista y poco claro al visitante, yo tardé un rato en entender de qué se trataba. En el fondo, parecían anuncios del conserje señalando problemas, faltas o desperfectos, improvisados en el último momento.

Pero no sólo el contraste entre la obra y el enorme cartón lleno de letras volvía extraña la experiencia. La reflexión desplegada en los papeles amarillos era extensa, a veces complicada de seguir y muy a menudo condescendiente. De hecho, la intervenciones repetían el tono “educativo” o “didáctico” tan característica del museo, sólo que este no era para dar pormenores de la obra y su valor, sino para explicar al visitante que el valor del cuadro “no dependía de que se encontrara en el museo” sino de otras cualidades en las que resaltaban los temas morales o efecto terapéutico. Algunas terminaban con frases o resúmenes muy breves, a veces verdaderamente crípticos, quizás con una intención mnemotécnica.

Entiendo que la filosofía, y en general la reflexión y el pensamiento se expresan sobre todo en palabras. Pero ¿es esta la única estrategia posible? De hecho, en su formulación, el proyecto parece asumir que no, que también la pintura y los objetos expuestos en un museo funcionan para ello¡. ¿Porqué entonces traducirlas necesariamente a palabras? ¿Para agregarles que? Esta es quizás mi mayor decepción frente a la propuesta de Bottom:  terminó trasladando el libro de texto al museo, para ilustralo, y se olvidó de utilizar las obras para incentivar la reflexión o la terapéutica.

 

 

Asterix y los pictos, una reseña

Tuvieron que pasar varios años. Ocho desde el polémico El cielo se nos viene encima; doce desde Astérix y Latraviata, para que hubiera un nuevo Astérix. Su salida fue un tanto sorpresiva para los que no estamos enterados de las dificultades legales y creativas que impidieron la aparición de nuevos episodios de los héroes galos. Además, tardó casi seis meses en llegar a México después de ser publicado en español. Pero tras esa larga espera, por fin, y con mucha emoción, tuve en mis manos, esta misma semana Astérix y los pictos.

La mayor novedad de este episodio es que no es escrito o dibujado por Albert Uderso, quien junto con René Goscinny, muerto en el lejano 1977, creó los personajes. Detrás de Asterix y los pictos está Jean-Yves Ferri y Didier Conrad, al parecer dos importantes creadores de obras gráficas. Para un emocionado conocedor de Astérix como yo, la expectativa estaba en ver cómo trataban a los personajes y cómo construían la aventura. Qué tanto de Astérix, y de qué Astérix encontraríamos en este episodio.

Confieso que el viaje de Astérix y Obélix al país de los pictos no me desilusionó, porque el solo hecho de que siga habiendo nuevos álbumes me llena de alegría, pero lo encuentro demasiado parecido, en estructura y en trama, a La gran zanja, el primero de las aventuras firmada solo por Uderzo. Quiero imaginar que el propio Albert Uderzo supervisó la historia y, por ello, la narración y la perspectiva sobre Astérix se parece a la que él desarrolló después de la muerte de Goscinny.

En lo personal, siempre he encontrado la narrativa de Uderzo muy por debajo de la de Goscinny. Sus historias no son muy imaginativas y en ellas se hace evidente la falta de conocimiento -yo diría de erudición- sobre el mundo romano, del que hacen gala los guiones de Goscinny como Astérix y Cleopatra, por solo mencionar uno de los más brillantes. Como en otras aventuras creadas por Uderso, en Asterix y los pictos se nota esa ausencia de conocimiento profundo y de humor irreverente a partir de toda esa erudición, y hay personajes cuya caracterización se diferencia de los demás, pues los “enemigos” tienen rasgos animales exagerados -un color incluso distinto de piel, que solo aparecen a partir de La gran zanja, y que son síntoma de una simplificación narrativa.

En suma, esta todavía es una historia uderziana de Astérix, con sus limitaciones, sus obviedades, sus chistes superfluos y su tendencia a tratar a los guerreros galos, como personajes de Disney. Pero hay que celebrarlo. Astérix promete tener nueva vida y nuevas aventuras. Con el tiempo, muy probablemente, irá apareciendo una nueva etapa en la historia de esta serie que, en lo personal, ha definido mi relación con la cultura clásica.