Tag Archives: Hermetismo

Cadena áurea. Una nueva aventura de difusión de la filosofía

A veces el azar -si es que existe- parece conducir a conjunciones perfectas. Fue gracias a un amigo en común que conocí a Alejandro Martinez Gallardo, editor de Pijama Surf y apasionado del conocimiento hermético, alquímico y neoplatónico. Lo que comenzó como una conversación terminó como una idea. Qué tal si nos metíamos a grabar algunas conversaciones de nuestro entusiasmo común, el hermetismo, el neoplatonismo, la alquimia, la magia y ofrecíamos un acercamiento a todo ello a un publico abierto, interesado como nosotros en esos temas. Y así fue como nació Cadena Áurea, que todavía es un experimento, un entusiasmo, pero que poco a poco, se está convirtiendo en algo más, que es posible gracias también a la complicidad de Ignacio Bazán, productor de todos los episodios, como lo es también de las Ráfagas de pensamiento.

Por lo pronto, aquí puedes leer una presentación de lo que es Cadena Áurea.

Los episodios no están disponibles de manera pública por ahora, pero si tienes interés por alguno te lo podemos hacer llegar. Solo escríbeme un correo a través de esta página.

Magia y Hermetismo

Fragmento

Al modelar el alma del mundo, cuya característica esencial es fijar el orden del devenir, el demiurgo ha de construir el cuerpo del mundo, es decir, aquello que deviene. Se trata de un cuerpo único, autónomo y eterno que agota toda la materia.

Pero lo que vale la pena resaltar es cómo lo forma:

 

He aquí cómo y con qué cuatro elementos fue formado el cuerpo del mundo; lleno de armonía y de proporción, tiene de su naturaleza la amistad, con la que se une tan íntimamente a sí mismo, que ningún poder podría desasociarlo como no fuera el mismo que encadenó sus partes.[1]

 

Se trata de un vehículo dinámico que define las relaciones entre el fuego, la tierra, el agua y el aire, pero no sólo en términos de sus relaciones físicas, sino en tanto que constitutivas de psyché. Los elementos mantienen entre sí vínculos no sólo a nivel de la experiencia sensible, como algo que se produce por sí mismo, sino también en uno, al que llamaré emotivo, en tanto que constituyen los cimientos de un organismo vivo e inteligente como lo es el alma del mundo.

Así, no sólo los elementos pueden unirse físicamente, sino que esas posibilidades son entendidas como amistad o rechazo, amor u odio; responde, pues, a la vida, a lo orgánico — entendido como inteligente—  y no únicamente a lo físico. La amistad que los une no es, en realidad, otra cosas que la manifestación del deseo.


[1] Platón, Timeo, 32a.


De Espiritus


En sus seis propuestas para el próximo milenio, Italo Calvino propone la ligereza para ser un atributo de la literatura del nuevo milenio. Una ligereza que es, a la vez, una defensa de la fantasía. Para el Renacimiento, en general, de todas las facultades de los espíritus, la fantasía era la única que operaba con absoluta libertad. Capaz de combinar entre sí las imágenes más dispares, la fantasía operaba fuera de las restricciones del resto de las funciones sensibles de los espíritus.Esto la convertía en el reflejo privilegiado del carácter de cada persona y de su capacidad de transformación. Si la imaginación era como el espejo al través del cual Perseo pudo mirar, sin petrificarse, a la Medusa, la fantasía fue el lugar donde apareció todo aquello que hizo de Perseo un héroe: las sandalias aladas, Pegaso, los corales… Aunque hoy ya no creamos en esos corpúsculos que se llamaron espíritus, aunque no pensemos ya, nunca más, que salían de nuestro cuerpo con un suspiro, todavía tenemos la fantasía. Ella es, si se puede, el costado ético de la levedad literaria que Calvino pide conservar para el siglo XXI.

Algunos textos contenidos en el libro

La rosa

El ejercicio del recto pensamiento.