Category Archives: Edición digital e Internet

Documentos con marcado TEI en español

El objetivo de este corpus, desarrollado durante mi estancia sabática en la Unviersidad de Roma Tre, es tener una fuente documental de textos en lengua española codificados en el estándar XML-TEI. Esto con la intención de servir de base para estudios sobre el modo en que se utiliza este lenguaje de codificación en español y analizar las implicaciones y consecuencias políticas y culturales que el código tiene en la construcción de los documentos para su procesamiento computacional.

El corpus de documentos en español con marcado TEI está formado a partir de una revisión y depuración de la relación hecha por José Calvo Tello en More tan books, en la entrada Altas de Datos: New Catalogue of Digital Edition in Spanish, y la integración otras ediciones digitales en español en América Latina. Para la formación de este corpus se excluyeron los proyectos reaccionados por Calvo Tello que no son accesibles en línea o que no contienen documentos TEI. De este modo, los proyectos considerados para este corpus son, en el momento de revisarlos, accesibles en línea y contienen al menos un archivo en español codificado en XML-TEI. En total son diez proyectos, los tres primeros son proyectos latinoamericanos, dos argentinos y uno mexicano, y el resto europeos. De ellos, cinco son realizados en España, uno en Alemania y otro en Francia.

Temáticamente del total de los proyectos dos son sobre poesía castellana medieval, cuatro de poesía del siglo de oro español, uno sobre textos de la Nueva España, uno sobre novela española y latinoamericana, uno sobre El Belianís literario de Juan José López de Sedano del siglo XVIII y uno sobre el historiador argentino del siglo XX José Luis Romero.

De cada uno de los proyectos se escogieron tres archivos muestra, salvo en un caso en que no se pudo tener acceso a los documentos TEI (Repertorio métrico digital de la poesía medieval castellana), y en otro en que toda la colección está editada en un solo archivo TEI (Observatour de la vida literarie). El corpus está integrado, en consecuencia, por 25 archivos. En la mayoría de los casos, los archivos TEI pudieron obtenerse directamente del sitio de los proyectos, en otros casos, los archivos se encuentran en repositorios de GitHub a los que se puede acceder libremente.

Los archivos muestran diversos grados de complejidad en la codificación TEI. Desde versiones muy simples en las ediciones latinoamericanas, a marcados exhaustivos y complejos por ejemplo en el caso del El Belianís literario. Al mismo tiempo, las codificaciones corresponden a una variedad de géneros, desde la poesía, el diálogo, el teatro, el ensayo, la novela, el tratado y el documento periodístico, lo que hace del corpus un ejemplo amplio de criterios de marcado en leguaje TEI para textos en español.

Es importante anotar que la identificación de proyectos de edición digital en español que usan codificación TEI es compleja. No se encuentran relacionados en el sitio de la Text Encoding Iniciative. En buscadores no es sencillo recuperarlos a partir de búsquedas que integren codificación TEI y Español. Salvo el esfuerzo hecho por José Calvo Tello, no hay otro que ofrezca una relación de proyectos académicos que utilicen para la edición de obras en español la codificación TEI.

Finalmente, este corpus va acompañado de otro más pequeño en otras lenguas del sur. Busqué sobre todo proyectos en portugués, por ser otra lengua importante en América Latina, con la que se comparten geopolíticas y en lenguas indígenas de México, por el interés en el problema de la representación cultural de las lenguas indígenas. Tampoco en este caso fue sencillo identificar ediciones con codificación TEI. Se identifiqué tres en portugués, una de las cuales la excluí por estar incompleta y no contener archivos TEI pese a proponérselo. De modo que el corpus quedó reducido a dos proyectos, de los cuales solo uno hace accesibles sus archivos TEI, y un texto en Mixteco, una lengua indígena del centro de México.

 

Proyectos y archivos en español

 

Diálogo medieval

http://dialogo.linhd.es/

Fuente TEI: Proyecto

Género: Poesía medieval castellana

Tiren el clavo e ande la rueda. Fernán Pérez de Guzmán https://www.dropbox.com/s/1r7n8sui38ty82c/252b4.0.xml?dl=0

Las gracias complidas a vos sean dadas. Alfonso Álvarez de Villasandino

https://www.dropbox.com/s/9q0ep9rsbpsliei/2529t.0.xml?dl=0

Gracias e mercedes sean otorgadas. Bachiller en Artes de Salamanca

https://www.dropbox.com/s/0uwe5rdvhd6hz99/2529v.0.xml?dl=0

 

Edición digital de las obras de José Luis Romero

http://jlromero.com.ar

Fuente TEI: Proyecto

Género: Ensayo periodístico

Cómo se enseña la historia del país. https://www.dropbox.com/s/0a9o953opoj0lsr/tei-6640.xml?dl=0

Humanismo y conocimiento del hombre https://www.dropbox.com/s/cezmo1cp207m1tu/tei-6661.xml?dl=0

Seminario “Problemas de la democracia, el autoritarismo y el desarrollo en los asuntos hemisféricos” https://www.dropbox.com/s/rxovpn0aueyhemz/tei-6678.xml?dl=0

 

Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano

http://bdpn.unam.mx

Fuente TEI: Proyecto

Género: Tratados

Discurso cometologico, y relacion del nuevo cometa. Salmeron y Castro https://www.dropbox.com/s/hkozf23jagc2651/Copia%20de%20Discurso%20cometol%C3%B3gico%20y%20relaci%C3%B3n%20del%20nuevo%20cometa.xml?dl=0

Especulacion astrologica, y physica. Evelino

https://www.dropbox.com/s/5tmrb9buznu15xi/Copia%20de%20Especulaci%C3%B3n%20astrol%C3%B3gica%20y%20f%C3%ADsica%20de%20la%20naturaleza%20de%20los%20cometas.xml?dl=0

Exposicion astronómica. Kino

https://www.dropbox.com/s/58rrvrv0flertql/Copia%20de%20Exposici%C3%B3n_Astron%C3%B3mica_del_cometa_Eusebio_Kino.xml?dl=0

 

Repertorio métrico digital de la poesía medieval castellana

http://www.remetca.uned.es/

Fuente TEI: sin acceso

Género: Poesía medieval castellana

 

Observatour de la vida literarie. Edition digitale et étude de la polémque autor de Góngora http://obvil.paris-sorbonne.fr/corpus/gongora/

Fuente TEI: Proyecto.

Género: Poesía

Un solo archivo

https://www.dropbox.com/s/dc31eh79fxy4abg/GongoraBellaNi%C3%B1a.xml?dl=0

 

Proyecto Tesoro

http://www.bib.uc3m.es/~nogales/xml/tesoro/index.html

Fuente TEI: Proyecto

Género: Teatro

Auto de los reyes magos. Vicente Gil

https://www.dropbox.com/s/r1b74a8nrg3o9w1/autoreyesmagos.xml?dl=0

La destrucción de Constantinopla de Gabriel Lasso de la Vega https://www.dropbox.com/s/fcz6i5fx4r4kpp1/constantinopla.xml?dl=0

Las muñecas de Marcela de Álvaro Cubillo de Aragón https://www.dropbox.com/s/i24z68k1cado7op/marcela.xml?dl=0

 

Análisis distante del soneto castellano de los Siglos de Oro

http://adso.gplsi.es/index.php/es/proyecto-adso/

Fuente TEI: https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro

Género: Poesía

Soneto XIX,  Francisco de Aldana

https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro/blob/master/FranciscoDeAldana/FranciscoDeAldana_11.xml

Soneto IV Fray Luis de León

https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro/blob/master/FrayLuisDeLeon/FrayLuisDeLeon_5.xml

Soneto XXII de Juan de Timoneda

https://github.com/bncolorado/CorpusSonetosSigloDeOro/blob/master/JuanDeTimoneda/JuanDeTimoneda_15.xml

 

Moralischen Wochenschriften

http://gams.uni-graz.at/archive/objects/container:mws-belianisliterario/methods/sdef:Context/get?locale=de&context=es

Fuente TEI: proyecto

Género: Novela de caballería

Número I https://www.dropbox.com/s/y5gxoy509a28lzc/TEI%20Source%20of%20the%20Object-1.xml?dl=0

Número II https://www.dropbox.com/s/ggxkdsucbumxx9j/TEI%20Source%20of%20the%20Object-2.xml?dl=0

Número III https://www.dropbox.com/s/or1vcuv6mpfvar1/TEI%20Source%20of%20the%20Object.xml?dl=0

 

Cligs

http://cligs.hypotheses.org/

Fuente TEI: https://github.com/cligs/textbox

Género: Novela

Morsamor. peregrinaciones heroicas y lances de amor y fortuna de Miguel de Zuheros y Tiburcio de Simahonda. Juan Valera 1899

https://github.com/cligs/textbox/blob/master/spanish/novela-espanola/tei/ne0153.xml

Hilván de escenas. Gabriel Miró 1903

https://github.com/cligs/textbox/blob/master/spanish/novela-espanola/tei/ne0041.xml

Hacia la justicia. Francisco Anselmo Sicardi. 1902

https://github.com/cligs/textbox/blob/master/spanish/novela-hispanoamericana/tei/nh0033.xml

 

Fabulas Mitológicas

http://www.antoniorojascastro.com/fabulas-mitologicas/

Fuente TEI: https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas

Género: Poesía

Andrómeda de Lope de Vega https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas/blob/master/corpus/tei/Lope_andromeda.xml

Polifemo de Góngora

https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas/blob/master/corpus/tei/Gongora_polifemo.xml

Faeton de Villamediana

https://github.com/arojascastro/fabulasmitologicas/blob/master/corpus/tei/Villamediana_faeton.xml

 

7 partidas

http://www.7partidas.hypotheses.org/ 

Fuente TEI: https://github.com/7PartidasDigital

Género: Literatura medieval

Alfonso el sabio. Siete Partidas fragmento VA3

https://github.com/7PartidasDigital/XML-TEI/commit/e27828e3398980ce57f51dbcc8b6233b8ab38307

Alfonso el sabio. Siete Partidas fragmento TN4

https://github.com/7PartidasDigital/XML-TEI/commit/c6bb436b8051d953332d23d9d268ba86498c0251

Alfonso el sabio. Siete Partidas fragmento VA1

https://github.com/7PartidasDigital/XML-TEI/blob/master/SP-VA1.xml

 

 

Proyectos y archivos portugués

Cligs

http://cligs.hypotheses.org/

Fuente TEI: https://github.com/cligs/textbox

Género: Novela

O Christão novo https://github.com/cligs/textbox/blob/faeeb530f5410c1587306df443a7e27282960c91/portuguese/romancesportugueses/tei/rp0001.xml

O Annel Mysterioso https://github.com/cligs/textbox/blob/faeeb530f5410c1587306df443a7e27282960c91/portuguese/romancesportugueses/tei/rp0003.xml

Os Brilhantes do Brasileiro

https://github.com/cligs/textbox/blob/faeeb530f5410c1587306df443a7e27282960c91/portuguese/romancesportugueses/tei/rp0010.xml

 

Livro do Desassossego (Pessoa)

https://ldod.uc.pt/

Fuente TEI: http://jtei.revues.org/1171

Género: Novela

Archivo muestra de la codificación: LdoD Encoding Fragment

 

Proyectos y archivos mixteco

Mixtepec-Mixtec (Sa’an Savi) vocabulary

https://it.pinterest.com/MixtepecMixtec/

Fuente TEI:  http://tapasproject.org/node/465

Academia de la lengua mixteca http://tapasproject.org/sites/default/files/1446085793/tei/Pronunciamiento-AcademiaLenguaMixteca_2011-TEI.xml

Transcriptions of Spoken Mixtepec-Mixtec Speech: Original Language Resources http://tapasproject.org/sites/default/files/1446081961/tei/MIX-Transcriptions-OriginalLR_0.xml

 

Proyectos y archivos Zapoteco

Ticha, Colonial Zapotec Text

https://ticha.haverford.edu/en/index/

Fuente TEI: (sitio)

Arte en Lengua Zapoteca view-source:https://ticha.haverford.edu/en/arte_original/

Una ética en siete idiomas

Esta semana encontré por casualidad una edición electrónica de la Etica de Spinoza muy interesante coordinada por Julien Gautier. Por su estructura, organizada a parir de axiomas, proposiciones y demostraciones, relacionados de distintas maneras entre sí, la Etica de Spinoza es una obra muy propicia para aprovechar todas las posibilidades de na edición electrónica. Y así ocurre en esta edición , pues además de la transcripción completa de la obra en latin un sitio fácilmente navegable, cuenta con siete versiones a otros idiomas: francés (tres versiones diferentes), inglés, español, alemán, italiano, holandés, ruso, y permite la comparación de las versiones en los distintos idiomas.

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Además cuentra con tres herramientas de búsqueda, una general, una por proposiciones y una que ofrece los “Ancestros” de las proposiciones en cada uno de los idiomas. Posee también un Tesauro que se forma de manera colaborativa cada vez que alguien realiza una búsqueda específica, de modo que se forma a partir de los intereses de quienes consultan el sitio, y una sinopsis. Lo único que se echa de menos es una documentación del sitio, es decir, una descripción de las intenciones, la fuente del texto latino utilizado, los criterios de traducción, los criterios para el modelo digital. Es decir, una presentación a partir de la cual se pueda valorar mejor el trabajo hecho.

Captura de pantalla 2015-01-11 a las 17.50.02

 

Sin duda un trabajo bien hecho, que debe ser una herramienta muy útil para quienes trabajan Spinoza. Valioso, particularmente, el trabajo multilingue, que requiere de un esfuerzo muy amplio de voluntad y colaboración para lograrlo.

 

 

El autor digital

Estoy escribiendo sobre el libro electrónico, con la idea de ofrecer respuesta a algunas de las preguntas básicas que cualquiera pudiera estar haciéndose sobre éste. Tanto a Isabel Galina, junto con la quien estoy escribiendo sobre esto, como a mi, nos pareció que el mundo editorial, pero particularmente la academia hispanoparlante, está comenzando a pensar en el libro electrónico como el futuro del libro, sin tener muy claro que es y cuales son las cuestiones asociadas con la llegada de ese tipo de publicación digital y, por lo tanto, cuáles podrían ser las estrategias más convenientes para ser utilizado en beneficio de la comunicación académica.

Uno de los apartados sobre los que investigo se refiere a cómo es el autor de los libros electrónicos y si este sería diferente a al autor de los libros actuales. La primera idea, por supuesto, es que ser autor de un libro digital es lo mismo que ser autor de un libro electrónico. Actualmente esa simultaneidad se da y parece que se prolongará todavía un tiempo, aunque ya comience a haber autores exclusivamente digitales. El problema, sin embargo, no consiste sólo en el hecho de que se sea autor de libro electrónico, sino de la forma en que ha cambiado la noción de autoría la existencia de una gran variedad de publicaciones electrónicas: desde el simple correo electrónico, al blog, la wiki y una largo etcétera.

El problema de la autoría digital y del autor digital, es que se inserta en la transformación de los medios de producción y distribución del texto, que definen un nuevo campo a partir del cual autor y autoría comienzan a discutirse y transformarse.

Muchas de las reflexiones sobre el autor digital parten del texto de Foucault ¿Qué es un autor? Para señalar que el libro en papel lleva implícita una cierta relación del autor con el texto, que se modifica cuando el texto es digital.

A primera vista, como recoge Siân Bayne, lo primero que parece verse afectado por la distribución digital del texto y por la facilidad de su reproducción es la autoridad del autor como fuente de valor. ¿De quién es el texto? Parece una pregunta cada vez  menos relevante en el mundo de internet, pues el vínculo del texto con el nombre de un autor puede romperse en cualquier momento, ya sea para perderse o para confundirse con el de otro. La pérdida de autoridad del autor es consecuencia de esta relación menos estrecha entre el nombre del autor y el texto. El texto digital, para Mark Poster, es más independiente de quién lo escribe y, en esa medida, hay una “rearticulation of the author from the center of the text to its margins, from the source of meaning to an offering, a point in a sequence of continuously transformed matrix of signification”.

No es esta, sin embargo, la única razón por la que la autoridad del autor se ha ido transformando. Para Kathleen Fitzpatrick al menos estas tres características del texto digital “commenting, linking, and versioning —produce texts that are no longer discrete or static, but that live and develop as part of a network of other such texts, among which ideas flow.“

Ya aquí había escrito sobre lo difícil que es establecer un texto en el mundo digital. Estos están llenos de versiones no solo textuales, también auditivas y visuales, en las que en ocasiones es difícil discernir los comentarios y los vínculos como parte o no del texto del que se trata.

Todos estos son fenómenos cambian lo que es el autor y lo que es la obra, incluso en el caso de publicaciones “más cuidadas” como los libros digitales. En su base, un libro digital no es más que un xml guardado en un zip y abierto de cierta forma por un software a partir de ciertos comandos para su representación en la pantalla, y puede contener todos los elementos y las características de cualquier publicación digital: desde links hasta comentarios, y hoy la posibilidad de socializar la lectura. Elementos todos que cambian la experiencia de ser en nuestros días un autor.

Proyecto de investigación: Cuerpo, escritura y género

En diciembre del año pasado el Conacyt me avisó que mi proyecto de investigación conjunto con Clara Inés Ramírez del IISUE había recibido un importante monto de financiamiento para ser desarrollado a lo largo de los próximos tres años. Aunque nunca antes he hecho pública las características de un proyecto como este, más por omisión que por una decisión razonada, he decidido hacerlo ahora precisamente porque es un proyecto sobre Humanidades Digitales, que parte de la premisa de que la colaboración es relevante y que, por lo mismo, puede ser de interés para muchos.

 

Proyecto de investigación

Cuerpo, escritura y género. Marcadores para el análisis digital de textos.

Nuestra propuesta es utilizar una metodología desarrollada en el ámbito del cómputo, para aplicarla en la
investigación en las humanidades. En este sentido, el proyecto parte de una pregunta de investigación propia de las
humanidades: ¿cuáles son las diferencias de género en el discurso sobre el cuerpo de hombres y mujeres en el
mundo novohispano? Y a ella buscamos responder generando marcadores XML (tags), sobre la base del sistema TEI
Lite de la Text Encoding Iniciative
(un estándar utilizado por la comunidad de investigación en humanidades digitales), para identificar, interpretar y recuperar automáticamente, al procesar digitalmente los documentos, las variantes de género en el discurso sobre el cuerpo en obras novohispanas. Nuestro corpus de investigación esta formado por dos colecciones académicas ya establecidas y en crecimiento: una sobre la escritura de las mujeres, desarrollada por el Seminario de escritos de Mujeres del Instituto de Investigaciones Sobre la Universidad y la Educación de la UNAM, y otra de textos astrológico/astronómicos escritos por hombres, desarrollado por la Biblioteca Digital del Pensamiento Novohispano, un proyecto de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, que en conjunto conforman un fondo inicial de 20 obras para su marcado y su estudio. El desarrollo del proyecto contempla cuatro etapas fundamentales. La primera es la generación de los marcadores con los cuales identificar en los textos las variantes de género en el discurso sobre el cuerpo. La segunda consiste, propiamente, en el marcado de los textos con las categorías creadas. En la tercera, los textos maracados son procesados para indexar automáticamente: a) Los pasajes en que se habla del cuerpo por género, b) Los términos de la retórica sobre el cuerpo por género y c) las partes del cuerpo a las que cada género alude. Finalmente, en la última etapa se sistematiza la información obtenida y se identifican los hallazgos tanto cualitativos como cuantitativos, relativos a la ocurrencia de ciertos términos. Los resultados obtenidos se presentaran en articulos individuales a lo largo del proyecto, y en la elaboración de un libro colectivo en la etapa final del mismo. La hipótesis general del proyecto es que la generación de marcas adecuadas y el procesamiento digital de los textos, ofrecen datos fundamentales para investigar en humanidades, pero sobre todo, permiten ampliar los propósitos y las dimensiones del campo de estudio y búsqueda, que las técnicas tradicionales de lectura de textos, no permitirían. En este sentido, para el caso de nuestra investigación, la creación de marcas para distinguir las diferencias entre las retoricas masculinas y femeninas sobre el cuerpo humano en los siglos XVI al XVIII, harán posible manejar un conjunto de cuerpos textuales amplios, que de otra forma difícilmente podríamos trabajar.

Brevedad, fragmentación, sabiduría

Presentación dada en Social Media México, Tecnológico de Monterry,

Campus Ciudad de México, 9 de diciembre 2010

 

 

La brevedad y la fragmentación son una característica común a todas las redes sociales. Cierto, no son las únicas, quizás tampoco son las más representativas, ni siquiera las más importantes. Aun así, detenerse en ellas puede ser útil. A fin de cuentas, el que los textos dentro de las redes sociales sean cada vez más breves y fragmentarios, despierta algunas interrogantes. ¿Qué cualidades hay en la brevedad que la hacen una forma más eficiente de comunicar socialmente? ¿Qué deja hacer la brevedad que la extensión no permite? ¿Cuáles son, pues, sus ventajas para la comunicación y el conocimiento? Pero, al mismo tiempo, ¿qué implica la fragmentación en términos de la conformación de la textualidad digital? Es decir, ¿qué dice del texto digital? ¿Qué condiciones establece para su escritura, transmisión y despliegue?  Y finalmente, ¿cómo la brevedad y la fragmentación se conforman como cualidades del pensamiento? En otras palabras, ¿qué clase de estructura del pensar estamos desarrollando al producir mensajes con esas características? ¿Cuáles son las reglas que gobiernan esa forma de pensamiento?
Por supuesto, no se trata de preguntas que se resuelvan fácilmente. Tanto por su complejidad, como por la dinámica de transformación que experimentan internet y las redes sociales prácticamente cada día, es difícil dar cosas por establecidas. De modo que me propongo hacer sólo una especulación. Ensayar algunas respuestas, apuntar caminos y senderos posibles, tal vez rectificar alguna idea. El terreno es movedizo, y la suerte de esta reflexión dependerá de qué tan bien encuentre asideros dónde detenerse. No puedo garantizar, pues, otra cosa, que ejercitarnos en la indagación de esas inquietudes.

 

Brevedad

Brevedad es una palabra de dos filos. En uno de sus lados, es concreción, concentración, unidad completa dónde se encuentra todo sin que sobre nada. Es la característica esencial del resumen y de la conclusión. Por el otro, brevedad es carencia y falta. Implica que algo se queda corto, y por tanto es insuficiente. Por eso pensamos el fragmento también como algo breve. A fin de cuentas, las ideas asociadas con la brevedad son contradictorias. De un lado la concisión de la otra la limitación.
Por las redes sociales circulan todos los días, por igual, fragmentos que conclusiones. Esa es, en general, la forma de la comunicación en ellas. Es, si se me permite decirlo así, la forma de comunicación que más les conviene. ¿Pero en qué estriba esa conveniencia? Es decir, ¿qué deja hacer la brevedad que no permite la extensión?
La extensión es, casi por definición, la forma de expresión de la totalidad en su despliegue. Es decir, permite dar detalles de cómo se desenvuelve el todo en cada una de sus partes. Es el modelo de las prolijas sumas medievales, tratando, como escribe Santo Tomás, “de investigar por medio de la razón todo cuanto la razón humana nos puede llegar a descubrir acerca de Dios”. (Suma contra gentiles1, IX p. 10).  Es el mismo caso de la Enciclopedia en la Ilustración y es una característica de ciertas obras del siglo XIX y la primera mitad del XX. Pienso por ejemplo en The History of Magic and Experimental Science de Lynn Thorndike, escrita en ocho volúmenes entre 1923 y 1958, que resume cerca de 25 siglos de pensamiento mágico y científico. Y, por supuesto, es el caso de la novela, como Cien años de soledad de García Marquez, la Guerra y la Paz de Tolstoi, José y sus hermanos de Thomas Mann. Totalidades desplegadas hasta en sus mínimos detalles.
En todas estas obras la extensión es sinónimo de completitud y exhaustividad. El punto principal es que en ellas no hay cabida para huecos o vacíos. La extensión, llena, con abundantes detalles, todos los espacios en blanco. Se concibe, pues, como el despliegue desde un solo punto, de una sola dimensión, de la que se describe sobre todo sus conexiones. Los puntos de unión, las bisagras.
La brevedad, por el contrario, representa la totalidad en su concreción expresada como un punto de vista fragmentario. La idea es un poco más compleja que la de la extensión, porque no se trata de describir cómo la totalidad se despliega, sino cómo se concentra y se ve reflejada, completa, en múltiples puntos. La brevedad corresponde a una estructura monádica del mundo, que es la contraparte de la extensión que reflejan la novela y la suma. En ella no se describen los puntos de unión, sólo se asume su posibilidad.
Lo que hago aquí es trazar una analogía entre la forma de las redes sociales, la brevedad de los mensajes que la componen, con las Mónadas de Leibiniz. Este filósofo de origen alemán, concibió en el siglo XVII, la idea de un universo formado por sustancias simples que, enteramente autónomas una de otra, podían construir sus relaciones porque, en particular, cada una reflejaba la totalidad del universo. En esa maravillosa metafísica de la brevedad que es la Monadología, Leibiniz lo describe así:

Se podría dar el nombre de Entelequias a todas las substancias simples, o Mónadas creadas, porque tienen en sí mismas una cierta perfección, se da en ellas una suficiencia que las convierte en origen de sus acciones internas y, por así decir, en Autómatas incorpóreos. (Monadología 18)

Y en otro apartado

Este enlace o acomodamiento de todas las cosas creadas a cada una y de cada una a todas las demás, hace que cada sustancia simple tenga relaciones que expresen todas las demás, y que ella sea, por consiguiente, un espejo viviente y perpetuo del universo. (Monadología 56)

Cada mensaje dentro de una red social comparte, en su brevedad, las dos categorías básicas de las Mónadas: son entidades autónomas y perfectas, porque son plenas de sentido y completas, y a la vez, son un “espejo viviente del universo” porque se conciben como un haz de relaciones posibles. Eso es exactamente ser un punto en una red, lo mismo de mensajes que de personas: el mensaje como la persona es concebido como una entelequia (un fin en sí mismo), que a la vez es la posibilidad de una infinidad de relaciones. Eso es lo que permite la brevedad en su doble filo. La concentración en un punto y la limitación que supone la existencia de reelecciones que completan ese punto, pero que no son expresadas.
Si, la brevedad es condición de fugacidad, ligereza y prontitud –atributos todos que buscan las redes sociales- pero sobre todo, es condición de multiplicidad y descentralización. La brevedad conviene a las redes sociales y a su estructura de comunicación, porque es la cualidad que supone la unidad de sentido y una constelación de relaciones a partir de su insuficiencia.

Fragmentación

Basta con mirar hacia las primeras publicaciones en Internet para darnos cuenta que lo que comenzó como el despliegue continuo del texto, al no poderse representar adecuadamente en la pantalla, desde un principio, la página de papel, se ha ido volviendo cada vez más un proceso de fractura del texto.
De hecho, desde que fue posible representar la página en el monitor, el texto se dividió y se hizo accesible ya no de un modo continuo, sino a través de un grupo de pantallas que se presentaban como secuencia. Sin embargo, esta fragmentación del texto tuvo consecuencias distintas a las que se produjeron cuando el continuo en el rollo de papiro se rompió para dar lugar a la página de papel.
La página de papel no es una hoja suelta, sino que se define precisamente por formar parte de un conjunto. En este sentido, una página es la relación de una parte con su conjunto, dentro del cual cobra valor y sentido. Por eso, si bien la aparición de la página en el siglo XII fracturó el texto, mantuvo la unidad material de la obra, al referir la página, siempre, a su conjunto. Pero con la página en pantalla no ha ocurrido lo mismo. En el monitor de la computadora cada página es una hoja suelta, una entidad independiente que no se define por su relación con un conjunto, sino por su propia autosuficiencia. Es decir, la página digital fractura no sólo el texto sino también la unidad de la obra. O, quizás, con una mayor precisión, la página digital establece límites a la unidad del texto: esta no puede ir más allá de la página que la contiene.
Esta fractura del texto es la lógica que encontramos en la base de dos fenómenos: la conformación de una escritura para las pantallas y el diseño y desarrollo de nuevos sistemas de comunicación textual en Internet.
No existe aun una escritura estándar para las pantallas, pero el punto de partida de toda escritura web tiene como premisa la máxima de que en internet “no se lee”. Afirmación, por supuesto falsa, pues la lectura es un componente esencial de la comunicación digital, pero que se ajusta, de un modo curioso, a la realidad de la lectura en pantalla, pues revela dos cosas sobre ella: por un lado, que se trata de un acto distinto a la lectura en papel (por eso no se lee), y por otro, que se trata siempre de una lectura que se interrumpe.
Es en función de esto que se aconseja escribir de manera breve y concisa para la pantalla y además, invertir la pirámide tradicional de la escritura para comenzar siempre con las conclusiones, pues no podemos determinar hasta que punto el lector interrumpirá su lectura. En todo caso, el mensaje es claro: el valor primordial del texto digital es su brevedad. De ella depende que pueda ser contenido y visto en la actualidad de la pantalla, al tiempo que evita la interrupción de la lectura.

Sabiduría

Las máximas, los aforismos, los apotegmas, los refranes, las adivinanzas, todos ellos pensamientos breves y fragmentarios, fueron la forma de transmisión de la sabiduría en un origen. Su existencia inicial, corresponde más a la enseñanza oral que a la escrita. Y tiene más una función mnemotécnica que literaria. Las máximas son, en todo caso, la forma de sobrevivencia de la sabiduría cuando no había otra forma más de registro, que su paso de una persona a otra, de una generación a otra.
Todas estas formas de la sabiduría, sin embargo, también pasan a la escritura. Ello implica, por supuesto, cambios y transformaciones significativas. Y el primero de ellos, pues, es dejar de ser algo dicho y luego escrito, a ser algo escrito y luego dicho.
Aunque es posible establecer la reaparición de los textos breves en la Edad Media, en los resúmenes o tesis con que se sintetizaba un largo texto, y que se añadían al principio o al final para ayudar al lector, lo cierto es que no es sino hasta el Renacimiento, que la escritura de textos breves se vuelve un género tanto editorial como literario. No sólo aparecen las colecciones de sentencias de sabiduría que perduran hasta nosotros, sino que de manera intencional hay autores que comienzan a producir máximas, sentencias y aforismos.
Al dar este paso hacia la escritura, el texto breve se convierte precisamente en una producción original, en un modo específico de escribir que supone una forma de pensar orientada, justamente, a ese fin.
Hay que considerar, para comprender mejor cuál es esta forma, que la característica principal de los textos de sabiduría breve del Renacimiento es su orientación hacia las cuestiones morales. Lo que define al aforismo renacentista y moderno, pues, no es sólo la brevedad sino el que ésta forma sea considerada mas apropiada para hablar de eso. Todavía en el siglo XIX, al definir el aforismo, Samuel Johnson dice que se trata de un precepto contraído en una sentencia corta, que debe comprenderse por sí misma, ser breve y tratar un tema moral. (Morson 2003, p. 409)
El proceso de reflexión que constituye el aforismo moderno puede describirse del siguiente modo. El aforismo es producto de la observación de la vida social, la destilación de las impresiones que causa y la revelación de sus vicios. Tiene como función al mismo tiempo que mostrar lo oculto, educar. El ingenio puesto en la producción de esos fragmentos, es el de causar una impresión duradera sobre un desnudamiento de la vida social, que sin embargo no es obsceno. La elegancia de las máximas morales es precisamente eso: enseñar sin ofender, edificar sin destruir. Los ejemplos, por supuesto abundan Pascal, La Rochefoucault, el propio Johnson, Wilde.
Sin embargo, hacia finales del XIX y principios del XX, las sentencias, aforismos y máximas se liberan del imperio del moralismo, y pasan a ocupar un lugar central en la expresión filosófica: Nietzsche, Wittgestein y Roland Barthres, llevan la sentencia breve a otros terrenos.
Según Vanderndorpe, “para Roland Barthes el fragmento conduce al juego de las diferencias y de lo indecidible, creando “explosiones” de lectura que claramente pertenecen al orden de un texto para la escritura, que de un texto para la lectura, dominado por la demanda de la escritura tradicional por la coherencia y la plenitud.”
Los términos claves aquí son diferencia e indecidible. Pues en buena medida, la escritura breve contemporánea busca invertir el proceso del ingenio moderno. Si este sacaba a la luz lo que estaba en la oscuridad, y colocaba a las costumbres precisamente en el centro de su temática, por ser ese el ámbito donde lo oscuro puede aflorar. El aforismo contemporáneo coloca en la oscuridad, algo de lo que está a la luz.  Al suprimir los conectores, al renunciar a la explicación, la sentencia enfatiza lo diferente y lo coloca en el terreno de lo que no puede ser decido. En el punto ambiguo de lo que no puede ser dictaminado como verdadero ni falso. Se trata de una escritura que ilumina solo una parte del todo, deja en la oscuridad el resto.

De lo que pasa a lo que piensas

Cada vez que cambiamos el estatus en Facebook, cuando introducimos un nuevo hecho en twitter hacemos una operación que es un acto breve, de fragmentación de la escritura y que sirve para iluminar una parte y oscurecer otra.
En su brevedad, cada estatus, intenta referir a la totalidad desde un solo punto. No importa de que se trate: referir un hecho, retrasmitir una información, apuntar hacia un texto o una imagen, sintetizar un sentimiento, externar una valoración, transmitir un pensamiento. Cada uno refleja, de manera absolutamente concentrada, una forma de mirar el todo. En abstracto, el despliegue de todos las actualizaciones, más sus conectores, es una definición completa de una entidad que mira al mundo, pero de la que, en realidad, vemos solo fragmentos.
El fragmento tiene, sin embargo, la función de ser presente. ¿Que otra forma de representar la actualidad, el hecho de que miro a la pantalla en este instante, sino como fragmentación? Uno de los mayores valores del texto digital es que pueda ser contenido en su totalidad en la pantalla. Y ajustarse al ritmo de mi atención, acabarse cuando he perdido el interés. Se ha descrito mucho la escritura en la pantalla como un diálogo. El diálogo solo tiene sentido cuando es presente, actual, cuando está ocurriendo. La fragmentación del texto en las redes sociales, obedece a esta necesidad de comunicación en un tiempo real, suspendido, y que se activa, cuando poso mis ojos en la pantalla.
Es una escritura, pues que ilumina solo una parte del todo, deja en la oscuridad el resto. Que supone, como parte suya, un infinito mundo de conexiones que no declara, pero que no niega. Una infinitud de alternativas a su propio decir, que no niega, pero tampoco declara.
Las redes sociales viven en el extremo de la diferencia. En la imposibilidad epistémica de dar cuenta de la totalidad. Suponen una sabiduría construida de pedazos y claro oscuros, donde nos permitimos sólo iluminar cada parte una vez. Es el todo, repetido en una infinidad de partes.

Bibliografía

Texto citados
Murray S. Davis. “Aphorisms and Cliches: The Generation and Dissipation of Conceptual Charisma”. Annual Review of Sociology Vol. 25, (1999), pp. 245-269 Published by: Annual Reviews
http://www.jstor.org/stable/223505
Gary Saul Morson. “The Aphorism: Fragments from the Breakdown of Reason”. New Literary History.  Vol. 34, No. 3, Theorizing Genres II (Summer, 2003), pp. 409-429 Published by: The Johns Hopkins University Press http://www.jstor.org/stable/20057791
Santo Tomás de Aquino. Suma contra gentiles. Introducción general por José M. de Garganta. Madrid, Editorial Católica, 1967
Leibniz. Monadología. Edición trilingüe introducción de Gustavo Bueno. Traducción de Julián Velarde. Pentalfa ediciones, España, 1981.
Vanderndorpe, Christian. From Papyrus to Hypertex. University of Illinois Press 2009. Traducción Phyllis Aronoff y Howard Scott.

Anima: danza y chat

A los 45 minutos, un mensaje aparece en el chat: “por qué intelectualizan siempre el tema del alma”. Durante todo ese tiempo, tres “chateadores” nos afanábamos en discutir el alma para que nuestras frases irrumpieran desplegadas en una pantalla durante la función del espectáculo dancísitico Anima de Camerino 4.

 


Yo chatee sin saber qué pasaba en el teatro, ni cuántas veces se desplegaba el chat durante la función, ni qué efecto tenía en los espectadores. De modo que mi primera experiencia fue la de un intenso intercambio de ideas con otros dos debatientes frente a un público imaginario que, al menos yo esperaba,  apreciaran el ingenio, la mordacidad y la oportunidad de los comentarios.
Fue agotador. Sentado en mi estudio, buscaba información en la red, twitteaba y chateaba, con la esperanza de lograr una participación digna por qué difícil es, de hecho, mantener la atención y venir pronto con la mejor idea .
Al día siguiente, asistí a la función de Anima y descubrí (ya me lo habían dicho, claro) que el chat se desplegaba unas cuatro veces durante unos 5 minutos. Lo hacía literalmente, en los momentos en que no había danza: durante el acceso al teatro, en las dos pausas que marcaban el cambio de escena en el espectáculo, durante las cuales los bailarines miraban el chat junto con los espectadores, y al final, cuando el público abandona la sala.
Mi primera impresión fue que el chat no estaba integrado con la danza. Sino que la interrumpía (o que la danza interrumpía el chat, dependiendo de lo que uno quisiera ver). Esta sensación se acentuó por el contraste entre la “ligereza” de las discusiones en el chat… Risas, chistes, frases ingeniosas… y la “solemnidad” de la danza, siempre bajo una luz de costado, tenue, que proyectaba más las sombras que resaltar los cuerpos, y una escenografía curiosamente mecánica: dos grandes ventiladores y aparatos de iluminación.
Adicionalmente, me fue difícil prestarle atención a chat. Algo me decía que lo que pasaba ahí era ajeno a lo que estaba viendo, que no tenía relación alguna, que era, literalmente, la invasión de unos cuates que ni siquiera sabían qué estaba pasando.
No me atrevo a decir nada de la danza y los bailarines porque mi conocimiento al respecto es muy limitado. Mi reflexión es más bien sobre el uso de la tecnología en el espectáculo y el doble papel de participante y espectador.

 

Anima: chat de la función

Anima es un espectáculo de danza de Camerino 4, qeu incuye una discusión por chat sobre el alma que se proyecta en pantallas a la entrada y dentro del teatro. Fui invitado a la función del 2 de octubre. Este es el chat.

 

Twitter y clase: primera lección

Este semestre propuse a mis alumnos comenzar a utilizar twitter dentro de la clase. Lo hice en dos de las asignaturas que tengo en la licenciatura en filosofía de la UNAM: la de Historia de la filosofía medieval, y otra relativa a Problemas de historia de la filosofía, en la que trabajamos sobre el tema de la producción y edición de textos para investigación. Al cierre del primer mes, la herramienta ha sido muy poco usada por ellos, que en un ochenta por ciento, más o menos, tienen una cuenta de Facebook. Quienes lo han hecho, son aquellos pocos (quizás cuatro o cinco) que ya utilizaban twitter como red social antes de la clase. Cierto que otro puñado de cinco o seis alumnos, han abierto cuenta y han intentado comunicarse por twitter, pero las participaciones son pocas y no han constituido un verdadero intercambio de ideas hasta ahora. Yo he twitteado con cierta regularidad cosas para ambas clases: ligas, preguntas, ideas, y respondido a los comentarios o a los requerimientos que se han puesto ahí, y si mi participación no ha sido mayor, es precisamente por no encontrar más eco.
Esto es un tanto decepcionante. Son grupos más o menos grandes, cincuenta en un caso, treinta en otro, por lo que mi expectativa era la de una participación ligeramente mayor, y esperaba, adicionalmente, un cierto entusiasmo por experimentar en una clase de filosofía con herramientas diferentes.
Tengo varias hipótesis de lo que podría estar sucediendo. Una es, por supuesto, la que tienen que ver directamente con una herramienta en la que es más o menos complejo iniciarse. Otra es la dificultad de los alumnos para disponer de una computadora (de un teléfono) conectada a internet mucho tiempo, lo que puede dificultar la iniciación y el goce del uso de la herramienta. También, quizás, el no tener muy claro clara cuál es la finalidad de su uso (por lo pronto su uso no es obligatorio y no se obtiene nada por usarla para la clase), en general, prevalece en apariencia la idea de que la clase comienza y acaba en sus horas, fuera de las cuales nada ocurre… Finalmente, el propio medio: que tanto el estudiar filosofía limita y obstaculiza el uso de la tecnología. Qué tanto la expectativa es más old fashon.

#SinLugar

Hoy participé en #SinLugar, un encuentro que tuvo su sede en internet o lo que es lo mismo, en cualquier parte. Yo asistí a él desde un Samborn’s en Coyoacán, después desde el Café del Instituto de Cultura Italiano y finalmente desde mi casa. Moviéndome de un lugar a otro, presencié las distintas presentaciones (por desgracia no puede verlas todas), que me sorprendieron por su temática, su calidad, su fuerza… (hoy en la noche completaré la experiencia viendo los que me quedaron pendientes). Yo hablé de humanidades digitales y me sorprendió la reacción y un debate. No pensé que fuera a ser tan inesperado, pero a veces, en un entorno no académico, la academia acaba por ser curiosamente sorprendente… Las demás presentaciones abordaron temas como el Copyright (ya estamos hartos de él), la vida en la frontera (Tijuana/San Diego), la defensa de los derecho humanos en México y el caso de la Guardería ABC a partir de las palabras que se han dicho al rededor de ella. Lo más interesante, además de los contenidos, fue ver que no hacía falta un lugar para discutir los temas marginales. Que los encuentros y los debates pueden suceder virtualmente, y generar una dinámica, y una reacción enormemente valiosas.
Si quiere ver las presentaciones y conocer más del evento, visita el sitio de #SinLugar

Digital Humanities 2010

La misión de las humanidades digitales

Las mejores sesiones del congreso y las más polémicas fueron el sábado. Retengo tres: Open vs. Closed: Changing the Culture of Peer Review de Kathleen Fitzpatrick en el que expuso las implicaciones de un proyecto como MediaCommons en el futuro de la publicación académica. La exposición discutía las ventajas que ofrece una revisión por pares de manera abierta, dentro de un proceso de publicación también abierto, frente al modelo tradicional de revisión anónima y cerrada. La propuesta causó polémica, porque toca uno de los ejes de la estructura de poder académico actual. El mayor argumento en contra de la propuesta es que el modelo de revisión por partes actual es un modo de acreditar el valor del académico más que del texto, relevante para tejerse un prestigio en el medio universitario. La discusión, sin embargo, quedó abierta, y muestra el carácter alternativo que las humanidades digitales tienen hoy en día dentro de la academia.
Reading Darwin Between the Lines: A Computer-Assisted Analysis of the Concept of Evolution in The Origin of Species de Maxime B. Sainte-Marie; Jean-Guy Meunier, una exposición de resultados del análisis de los patrones de uso del término evolución y otros relacionados con el en las distintas ediciones del Origen de las especies, dio lugar a un interesante debate sobre la profundidad de este tipo de estudios. Los autores del trabajo afirmaron no haber leído el libro de Darwin, pero tenían conclusiones fuertes, resultado del procesamiento del texto, sobre el modo en que el concepto avanza en las sucesivas ediciones de la obra.
Finalmente, la plenaria final, con el sugerente título de Present, Not Voting: Digital Humanities in the Panopticonuna, de Melissa Terras. Excelente exposición sobre la situación de las humanidades en Europa –tan maltrechas como en todas partes- y el lugar que en ellas ocupan las humanidades digitales: present, not voting. Las conclusiones fueron un catálogo de acciones a emprender por la humanidades digitales en el futuro para mostrar su viabilidad y valía. Si te interesa, puede verse completa aquí.
(14 julio 2010)

El día del póster

Finalmente hoy fue el día para presentar el póster. En un salón espacioso te asignan un stand, que tiene un biombo para colocar el póster y enfrente una mesita para poner la computadora. Al iniciar la sesión, el asunto es parase enfrente para que la gente pase a preguntarte por lo que tienes expuesto, aunque en realidad, pueden llegarte a preguntar lo que sea. Quizás lo más interesante es que, más que para presentar el proyecto, porque muy pocos realmente leen los póster, es un lugar para hacer relaciones públicas y a eso van quienes te visitan. En mi caso, quienes organizan el siguiente DH en Stanford, porque están interesados en que haya participación en Español, pero también un finlandés que tiene un proyecto semejante.
En cuanto al resto de la  conferencia, ayer fue un día flojo. Las mejores mesas estaban todas puestas de manera simultánea. Decidí ir a una sobre social media y educación, que resultó un desastre. Primero porque el análisis del uso del social media era artificial, es decir, sobre un grupo en Facebook que no tenía más que 50 miembros, y porque la presentadora no quería ser escuchada.
Después asistía a dos muy buenas presentaciones sobre anotación y otologías. Las presentaba un proyecto muy ambicioso de buscaba poner en relación las con el objeto que anotaban. El Open Annotation Collaboration. Por ejemplo, el comentario hecho en twiter, o en un blog, o en algún otro mecanismo de  sobre un libro, una pintura, un objeto de museo, un texto en una biblioteca etcétera. El otro, fue una discusión intensa sobre las ontologías, que son las notaciones para clasificar un cierto objeto, (texto, palabra, documento… ) y que es uno de los temas centrales en la parte de descripción de los objetos digitales. Muy técnica para mi, que comprendí poco del fondo de la discusión, pero sin duda, una de las más apasionantes. (9 julio 2010)

Futbol, inscripciones y TEI

Ayer no escribí porque, en esencia, solo estuve brevemente en la inauguración del congreso y me salí antes de la intervención principal. Ni modo. Jugaban Alemania/España. Pero hoy, desde las 9:00 he estado escuchando proyectos e ideas sobre la convergencia de cómputo y humanidades. Comenzaré por hablar de la presentación de Digitizing the Act of Papyrological Interpretation de Ségolène M. Tarte. A mi juicio una brillante presentación de qué es leer una inscripción, y una propuesta muy interesante de cómo crear una  herramienta tecnológica para registrar el proceso de estudio e interpretación del texto. Como ignorante del tema, la sola exposición de los problemas que enfrenta alguien que trabaja con inscripciones me cautivó, pero la manera en que la comprensión de esos problemas se vertía en la construcción de una herramientas dónde registrar el trazo que el investigador hace de la inscripción para definir patrones de movimiento y un marco analítico de por qué optó por ese trazo fue luminoso. La idea básica es que la tecnología no sustituye al investigador, sino que extiende sus habilidades y registra, o lo intenta, el acto mismo de interpretar, que sin duda, es lo más complejo.
Su intervención fue precedida por la de los integrantes de eAqua, que se propusieron hacer un sistema para sistematizar electrónicamente las rimas de Plauto. Proyecto complejo, que prueba la dificultad de automatizar la interpretación, pero que explora el camino de producir una automatización en un terreno tan difícil como el de la filología clásica.
Por la mañana, estuve en mesas menos espectaculares y más técnicas. Una dedicada a la documentación con TEI, otra sobre cómo recuperar de los e-journals la información para crear otra forma de lectura, más semejante a la de un periódico mural… Y luego me metí a algo llamado Stilometría… es decir, cómo computar las palabras para poder estudiar y comprender el estilo. En este caso, la exposición era sobre unos diarios de finales del siglo XIX sin autor que habían sido atribuidos tradicionalmente a un autor, y que después de computar más de 30,000 páginas de autores probables y textos de control (como en las ciencias) se llegó a la conclusión de atribuirlos a otro. En esencia estas son las tres grandes áreas que dominan el congreso: los que marcan texto (para investigar, preservar…), los que procesan el texto y, unos que no vi, los que se interesan por la visualización.
En la noche habló uno de los fundadores de las humanidades digitales. Una paradoja que uno de los fundadores hablar del futuro de la humanidades digitales. Sus ideas eran claras, y llenas de optimismo… quizás en demasía. Pero es bueno creer que lo que se hace, trasforma el mundo hacia mejor.. (8 julio 2010)

Digital Humanities Lab y ThatCamp: pudo haber sido mejor

Las actividades de hoy anticipaban un buen día. Taller sobre cómo construir un laboratorio de humanidades digitales, y el ThatCamp que se propone como una alternativa lúdica, productiva y de colaboración para las humanidades digitales. Asistí a la presentación del ThatCamp, hecha por Dan Cohen. En ella se discutieron algunos temas y algunas ideas que serían las dominantes durante el día. Después me fui al taller, que resultó ser más bien una presentación del Townsend lab del centro Townsend de la Universidad de Berkeley. Hecha sin mucho entusiasmo por una joven docente, me dejo poco convencido de que se tratara efectivamente de un laboratorio. Mi impresión es que, más bien, se trata de un sitio hecho en Drupal para la distribución de información de proyectos. A pesar de ello, algunas ideas interesantes escuchadas tienen que ver, primero, con la idea de que un laboratorio de humanidades digitales no es, necesariamente, un espacio físico. Que puede desarrollarse a partir de la selección y uso de un determinado grupo de herramientas por una comunidad dada, y que puede funcionar, precisamente, como precursor de un uso más extensivo de herramientas digitales en la investigación. ThatCamp, por su parte, me desilusionó. Asistía a la sesión de Comic y Story telling que se centró en la discusión de los derechos de autor coordinada por el propio Cohen. Para comenzar, tenía ese toque de “campamento” de verano: el monitor en shorts y con camiseta del evento. Y luego, la dinámica no fue más allá de una simple discusión, que puede ser mejor o peor, más rica o más pobre, pero a la que no le vi mayor diferencia. Una promesa de informalidad, que terminó siendo formal. PEro que tiene logo y es marca registrada. Lástima. (6 de julio 2010)

eAqua

Hoy asistí a un taller sobre el proyecto eAqua de la Universidad de Lepzin. Vimos operar tres diferentes herramientas. Una que permite el rastreo de citas a partir del reconocimiento del texto, cuya novedad más importante es que presenta los resultados en forma de diagramas y líneas de tiempo. Así, con respecto al Timeo de Platón, por ejemplo, el sistema muestra qué autores citan ese texto, en qué época y qué páginas o pasajes del texto son citados. La segunda es una herramienta de búsqueda que asocia palabras por contigüidad, a partir de distintos algoritmos, y que los presenta a modo de mapa mental. La última herramienta es el uso del modelo de “completar” palabras que conocemos, para aplicarlo tanto a textos griegos, latinos como a los papiros.
En sí mismas, cada una de estas herramientas parece enormemente útil. Yo en particular, quedé asombrado por la primera. Pero lo más interesante de ellas es que están hechas para explotar una base de datos ya existente y en ese sentido constituyen un segundo nivel en cuanto a la generación de recursos digitales. Junto a ello se discutió la importancia que tiene la presentación de la información para hacerla más útil. Es decir, que existen otras formas gráficas, no sólo textuales, que facilitan el uso de la información contenida en los textos. La idea más relevante, a mi juicio fue que investigar es también una forma de buscar, pero buscar lo que no conozco. Esa es la diferencia entre quien busca normalmente en Google a partir de términos cuya relación ya conoce, y quién busca una relación entre términos que, en realidad, no sabe aun que existe.(5 de julio 2010)
El póster
Del 5 al 11 de julio asistiré a dos eventos: el ThatCamp London 2010 y el congreso Digital Humanities 2010. Voy a ambos por mi interés y mi trabajo en las humanidades digitales. De hecho, asisto porque me fue aceptado un póster, resultado del trabajo hecho en laBiblioteca Digital del Pensamiento Novohispano, en el Digital Humanities y eso me abrió la puerta para participar también en el evento ThatCamp. Es la primera vez que presento un póster en un congreso, y voy con la sensación del niño que participa en la Feria de ciencias.
Hacer el póster ha sido muy entretenido y mucho menos dramático que escribir una ponencia. Elaborar un cartel de 120 por 90 centímetros, más o menos, resultó al final ser menos conflictivo que preparar el abtract para someterlo a dictamen. Como lo importante es presentar información, mostrar las lecciones y lo aprendido, uno se preocupa mucho menos por ser inteligente, que por ser claro. Además, como al final será una imagen, uno termina por recortar la prosa, precisar las palabras, pero sobre todo por idear las imágenes que acompañarán todo lo que se dice, el trabajo es mucho menos angustioso.
Por supuesto, no hice yo sólo. Colaboraron participantes en la Biblioteca, como Isabel Galina y Ali Martínez, y quién diseñó el póster Iván Mejía, cómplices, como han sido, de muchas cosas relativas al esfuerzo de construir un proyecto en el campo de las humanidades digitales en México y en la UNAM.
Pero la idea de estar parado frente a mi póster, en un salón, para dar explicaciones a los concurrentes, me causa aun un cierto conflicto. (Julio 2,  2010)
ThatCamp
Leo en Dirt a cerca de ThatCamp (The Humanities and Technology Camp) una “unconference” sobre Humanidades digitales. Se trata de una reunión académica con una metodología diferente a cualquier otra reunión tradicional. En primer lugar, como se lee en el propio sitio de ThatCamp, no se trata de un evento al que uno asista como espectador, sino en el que se va a participar, y la agenda del día es establecida por los propios asistentes, en cada sesión. Las sesiones, por otro lado, se hacen públicas de manera simultánea porque todos twitean y blogean al tiempo que discuten los proyectos. En esencia, uno se inscribe proponiendo un proyecto, y la reunión ha de servir para ayudar a desarrollarlo, mediante la colaboración de los participantes, algo más o menos semejante a los los DevHouse organizados para desarrolladores. Todo esto es muy interesante, pero quizás el punto más valioso en esto, es el cambio de metodología en el trabajo. No se trata de asistir a una reunión con colegas con resultados terminados sino quizás, solo con la simiente, y el desarrollo no es necesariamente individual y personal, sino fruto de un modelo de colaboración abierta.